Varapalo para el reloj medidor de glucosa

Lo he dicho muchas veces. Quizá una de las cosas que más nos gustarían a cualquier persona con diabetes es disponer de la funcionalidad de ver la glucemia en tiempo real en nuestro reloj de pulsera. Por supuesto de un modo no invasivo. Verla ahí junto a la hora del día, con su pequeño gráfico. Una prestación que nos relaja, que no plantea incomodidades, que da calidad de vida. Adios a insertarse un filamento bajo la piel, adios a las sangrías, adios a tener que estar pendiente de si te apoyas de ese lado al dormir. Se acabó el tener que calibrar porque a veces al sensor se le va la olla del todo. Se acabó el no saber ya dónde ponerte el sensor porque tienes el cuerpo machacado por todas partes de pinchazos, catéteres y sensores. Se acabó que te pregunten y te miren de reojo, y se te identifique automáticamente como persona con diabetes porque tienes «el disco en el brazo». Se acabó. Miro la hora discretamente et voilá! veo la glucemia. Me quito el reloj y nada me identifica ni me asocia a la diabetes. Sí. Sin duda el reloj medidor de glucosa es uno de los mayores deseos de toda persona con diabetes. Y lo sé no sólo porque llevo más de tres décadas hablando con personas que tienen diabetes, sino porque por ejemplo en este blog una de las entradas más exitosas ha sido la que hice sobre un proyecto de un reloj medidor que además era español. Y porque una de las preguntas que más me hacen es sobre los relojes medidores de glucosa. Un tema que interesa, sin duda.

Además, para mantenernos ilusionados, de vez en cuando salen noticias (algunas las he redifundido yo también en mi blog) donde se habla de que si Apple ha contratado a tal ingeniero para el desarrollo de su medidor de glucosa en su maravilloso Apple Watch… que si Samsung tiene a punto un medidor de glucosa incorporado en su correspondiente reloj… y cosas de ese tipo. Pero la realidad es que esas noticias las llevo oyendo hace años. Muchos. Y nunca salía nada. Yo estaba convencido de que la lectura no invasiva aún no está al nivel de desarrollo como para ofrecernos un nivel de exactitud de dispositivo médico. Pero muchos seguían con la esperanza de que esto era cosa inminente.

No sólo yo dije que estos relojes no valen para nada

Y estas continuas preguntas que se me hacen por mail o rrss sobre el reloj medidor de glucosa hicieron que hace unas semanas decidiera comprarme uno de esos relojes que anuncian medir la glucemia (chinos por supuesto) para poder someterlo a unas cuantas pruebas y conocer su fiabilidad. Y las pruebas fueron rápidas. Muy rápidas. Duraron poco más de 24 horas. En ese tiempo pude ver que ese cacharro no servía para nada (enlace externo). Y me reafirmé en lo que ya sabía: uno, que en Aliexpress comprar la mayoría de las cosas equivale a tirar el dinero, y dos, que aún no hemos llegado al punto en el que podamos tener estos relojes entre nosotros.

reloj medidor de glucosa
El reloj chino que probé. Como imaginaba, su medición de glucemia no es válida.

Y casualmente estos días la FDA norteamericana ha publicado un artículo (enlace externo en inglés) que pone los puntos sobre las íes en este asunto. Me parece interesante que podáis leer literalmente algunas partes que dice la nota. Os he pegado a continuación algunas frases exactas:

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) advierte a los consumidores, pacientes, cuidadores y proveedores de atención médica sobre los riesgos relacionados con el uso de relojes inteligentes o anillos inteligentes que afirman medir los niveles de glucosa en sangre (azúcar en sangre) sin perforar la piel … La FDA no ha autorizado, autorizado ni aprobado ningún reloj inteligente o anillo inteligente destinado a medir o estimar los valores de glucosa en sangre por sí solo … las mediciones inexactas de glucosa en sangre pueden provocar errores en el control de la diabetes, incluida la dosis incorrecta de insulina, sulfonilureas u otros medicamentos que pueden reducir rápidamente la glucosa en sangre …

En base a esas premisas -que el reloj medidor de glucosa no vale para absolutamente nada- concluye finalmente una serie de recomendaciones a las personas con diabetes, que comienzan por la más evidente: NO COMPRES NI USES NINGÚN RELOJ O SISTEMA DE MEDICIÓN DE GLUCOSA NO INVASIVA. Punto. Porque estos sistemas no sirven para el control de la diabetes porque no miden bien y ponen en riesgo tu salud. Ya dije de broma el otro día en el post de instagram que ya no me preguntéis más por estos relojes, pero esa frase en tono irónico viene a decir lo que dice la FDA: no utilices ninguno de estos relojes que dicen medir la glucemia. Porque no la miden. Son peligrosos. 

Carga de profundidad para Apple… y algún otro

¡¡Bum!! Una bomba H acaba de caer sobre quienes están desarrollando estos relojes. ¿Y quiénes son? Pues por ejemplo Apple entre otros. Y cito Apple porque es la única casi de la que sabemos que ciertamente -rumores al margen- lleva trabajando desde hace años en esta funcionalidad para su Apple Watch. Medir la glucemia de modo no invasivo. Y según ya han ido afirmando distintos medios en estos últimos años como por ejemplo Bloomberg (enlace externo en inglés), parecía que -según palabras de los propios creadores- se estaban alcanzando «hitos importantes» con sus prototipos. La compañía de Cupertino probaba una tecnología denominada fotónica de silicio y mediante la espectroscopia de absorción óptica y unos haces láser emitía ciertas longitudes de onda bajo el reloj, llegando a una zona de la piel en la que está el ya conocido por todos líquido intersticial. Y ahí medir la glucemia. La pregunta es ahora ¿qué va a hacer Apple? Si de algo se enorgullece siempre la compañía californiana es de que las nuevas prestaciones de su dispositivo son fiables y cuentan con la garantía de la manzana. Su medición del electrocardiograma por ejemplo está aprobada y certificada por la FDA. ¿Un reloj que puede detectar una fibrilación auricular que funciona, pero que incluye un medidor de glucosa que no funciona? Impensable. Esta marca no se podría permitir una rebalón así. Sería su muerte. Por eso mismo ahora parece muy difícil que Apple aplique la medición de glucosa a sus relojes (por muy buenos resultados que les pueda estar dando) no sólo sin la aprobación de la FDA, sino lo que es aún peor; después de que la propia FDA haya dicho que hoy día los relojes medidores de glucemia son un riesgo para una persona con diabetes.

¿Y entonces qué?

Esa es la pregunta del millón. Pero a día de hoy, tras este comunicado, parece que hemos retrocedido un poco en la búsqueda de nuestro ansiado santo grial de la monitorización en diabetes; el reloj meddor de glucosa no invasivo. Ni está ni se le espera. Y al único que parecía estar avanzado se le acaba de pegar un bofetón antes incluso de que podamos conocer en qué consiste. Varapalo estratégico y comercial para Apple. Pero varapalo en última instancia para las personas con diabetes, que vemos como damos varios pasos hacia atrás en alcanzar nuestro Nirvana Místico. Porque no nos engañemos. Pueden mejorar los calculadores de bolo, las plumas de insulina hablar, los algoritmos de las bombas de infusión calcular con exactitud tus dosis necesarias e incluso adivinar y gestionar una comida sin tu intervención (estamos a punto de llegar a eso), pero siempre, siempre, siempre, siempre… querremos saber qué glucemia tenemos. Porque es la guinda. La tapa de la olla. El muñequito en la cúspide de la tarta. Lo que nos permite decir «estoy tranquilo». Y hacerlo de un modo relajado. Sin cambios de sensor. Sin perder nuestro tiempo y poder así comportarnos como una persona «normal». Siempre querremos echar un ojo a nuestra glucemia a lo largo del día. Y por eso hacerlo con un gesto tan simple como mirar el reloj es el Cielo. Es el Deseo con mayúsculas en diabetes. Y por eso siempre querremos ese jodido reloj hagan lo que hagan el resto de nuestros dispositivos tecnológicos de diabetes.

Ciertamente parece difícil conseguir aplicar una técnica que permita penetrar en nuestra piel de la muñeca y leer de modo fiable la glucemia. Las múltiples posibilidades que hoy nos da la ciencia jugando con el espectro radioeléctrico no parecen suficientes. Pero si por algo nos caracterizamos las personas con diabetes es por nuestra paciencia. ¿O acaso nos os dijo también a vosotros alguien supuestamente experto que «esto de la diabetes en diez o quince años» estaba solucionado? Aunque bueno, a mi me lo dijo mi primer endocrino hace ya 38 años. Pero tranquilos, lo del reloj creo que no va tan lejano…