Un año más, vacaciones

Como la canción de Mecano, un año más. Un verano más. Un momento en el que nuestra vida cambia, incluyendo a la diabetes, que se ve también sensiblemente alterada por esta circunstancia. Pero lo llevamos con alegría, porque no es lo mismo que se altere una diabetes por los nervios de un examen o por una medicación que porque cambiamos nuestra rutina al “modo vacaciones”. Y es una alteración agradable, porque nos hacemos rápido a ella. Nuestros ritmos diarios cambian debido a cosas como levantarnos tarde… playa… actividades deportivas… siesta… algún exceso gastronómico… En cualquier caso, lo importante es no olvidarse de Ella. Estar más relajados y disfrutando de las vacaciones hace que nuestra vigilancia de la diabetes sea un poquito menos extenuante que siempre. Pero debe seguir estando ahí. Debemos seguir haciendo las cosas bien. Por lo que respecta a mi, aunque este año no tendré vacaciones oficialmente (si las entendemos como un abandono de nuestra ciudad), aprovecharé para intentar relajarme y prepararme para el nuevo curso, que en mi caso supondrá algunos cambios en mi vida. Y me dedicaré a intentar sacar los aspectos positivos (si es que los hay) del famoso “verano vasco”, en el que uno de cada siete días hace bueno, mientras que el resto o llueve, o hace fresco, o está nublado, o graniza… o todo a la vez. Maravilloso, oiga.

Tras las vacaciones, un nuevo curso con novedades

Y este será también un verano en el que estaremos todos expectantes ante las novedades en diabetes que este próximo curso tendremos en nuestro país. Ya está entrando la nueva bomba de insulina suiza Ypsopump, así como la norteamericana Tandem. Pero tras el verano comenzará a suministrarse a los pacientes la nueva insulina ultrarrápida FIASP, una aspart aún más rápida creada por Novo Nordisk y en la que muchos tenemos depositadas grandes esperanzas por las mejores posibilidades que parece ofrecer a priori -según los estudios- tanto sobre pacientes en multidosis como con bomba de insulina. ¿Qué más? la primera de las bombas con cierta inteligencia artificial; la MiniMed 670G, que debería llegar a España en el último trimestre de este 2018. Y sin salir de Medtronic, ganas de conocer el famoso Sugar IQ, ese asistente del sensor Guardian Connect que ayuda a interpretar las gráficas y nos sugiere y encuentra patrones, nacido de un proyecto de inteligencia artificial en el que se está trabajando desde hace años y que desarrollaron los de IBM Watson. O el mejorado Dexcom G6, también muy deseado por muchos y pieza clave en varios de los desarrollos actuales de páncreas artificial más importantes y que irán llegando en los próximos dos o tres años, aunque el sensor ya lo tendremos entre nosotros en España en otoño. O la nueva bomba parche de Roche con nombre de Star Wars: Solo (ya sólo por eso me mola). En fin, un año con novedades, algunas de las que ya conoceré detalles a primeros de octubre en el prestigioso congreso EASD, que este año será en Berlín y al que acudiré para conocer de primera mano todos los avances que mi acreditación de prensa me permita. De momento, ahora mismo me encuentro entretenido probando el interesante dispositivo Insulclok, del que os enseñaré imágenes y vídeos estas vacaciones en Instagram y Facebook, para que lo conozcáis y veáis cómo funciona.

¿Y qué más? Simplemente desear que todo vaya bien, “diabéticamente” hablando. Y creo que en general, las cosas marchan razonablemente bien en diabetes en España en cuestión de tecnología. Poco a poco y casi sin darnos cuenta, el mapa de comunidades que están financiando los sistemas de medición intersticial (MCG, Flash o ambos) está creciendo sin parar. Sé que en algunos casos la financiación es sólo a ciertos pacientes. Sé que en otros es sólo para ciertos dispositivos. Sé que hay lugares con otras carencias y problemas. Pero Spain is different, como suele decirse. Y nuestro descentralizado estado de las autonomías provocó en su día que hoy las prestaciones no lleguen por igual a todos sus ciudadanos. Personalmente siempre he creído que es una injusticia, pero es lo que tenemos. En cualquier caso, las cosas de palacio van despacio, y estamos ya asistiendo (aunque con sus fallos lógicos) a un comienzo del fin de la tecnología de medición capilar y la entrada de la medición continua en nuestra vida, algo necesario para que en unos años los estudios demuestren que aquel cambio fue más que necesario para mejorar no sólo la calidad de vida, sino mejorar también el control y reducir las complicaciones de las personas con diabetes.

Stormtroopers en la playa
Imagen: DocChewbacca (Flickr).

Os deseo un feliz descanso veraniego. Yo ahora mismo voy a ponerme el traje de baño con dibujitos de stormtroopers, abrir la ventana, ponerme las gafas de sol y colocar detrás mío de fondo un diorama playero en mi habitación para imaginar que estoy en un paradisíaco lugar de vacaciones al que este año no podré ir porque toca quedarse en casa. Ojalá pudiera estar en otro sitio. Aunque no demasiado caluroso porque el calor excesivo lo llevo mal. Y tampoco en lugar demasiado frío, porque para mal tiempo ya tengo el de Bilbao. Me gustaría ir por ejemplo a Canarias, con su agradable temperatura estable durante todo el año, su ritmo pausado y ese acento tan dulce…  Creo que elegí mal la ciudad en la que nacer. En fin, me estoy desviando del tema. ¡Feliz verano, amigos y amigas! Nos vemos en septiembre. Disfrutad y vigilad la diabetes. Ambas cosas son compatibles ¡Nos vemos en septiembre!

Como la canción de Mecano, un año más. Un verano más. Un momento en el que nuestra vida cambia, incluyendo a la diabetes, que...
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