Review Dexcom G6

Cuando uno pone el título Dexcom en una entrada, tiene una gran sensación de Deja-Vu. Porque hablamos de un sistema de medición continua que no es nuevo. Que lleva años en el mercado. Y sobre todo, que no para de mejorarse y actualizarse. Si preguntamos a cualquier persona con diabetes un poco conocedora de la tecnología de diabetes cuál es el hardware que más evoluciona, muy probablemente citaría a la empresa norteamericana como paradigma de la velocidad en aplicar mejoras. En 1999 se crea Dexcom y en 2006 se lanza la versión 1 de este sistema. Parece que han pasado muchos años, pero hablamos de poco más de diez, en los que Dexcom ha implementado importantes mejoras en el sistema, tanto en prestaciones como en técnica y exactitud. Hoy, con la nueva versión que acaba de lanzar y que ya tenemos en España, Dexcom G6 vuelve a demostrar que su evolución es continua y que aún puede llegarse más lejos. Yo he hablado en alguna ocasión que la velocidad fulgurante de evoluciones en esta marca es a veces desconcertante (e incluso frustrante cuando quieres comprarte un sistema que en un año quedará obsoleto), pero en el fondo es un indicativo de que tenemos delante una empresa que mejora constantemente y que no se conforma con lo que tiene. A mi personalmente eso me gusta, aunque entiendo el posible cabreo de una persona que se gasta la pasta en un sistema y que al año siguiente Dexcom le lanza otra versión superior. Fue hace tan sólo un año cuando hice mi review del Dexcom G5.

Diferencias entre el Dexcom G5 y G6.
Diferencias entre el Dexcom G5 y G6.
Diferencias entre el Dexcom G5 y G6.
El nuevo conjunto sensor-transmisor del Dexcom G6 es más fino, menos protuberante y está infinitamente mejor diseñado, aunque su longitud sea un poco mayor.

Pero dejando de lado la hipervelocidad de Dexcom evolucionando su sensor MCG -sólo comparable a la del Halcón Milenario-, llegamos al punto actual en el que como decía más arriba, ya tenemos disponible el nuevo Dexcom G6. Yo he podido disfrutar de este sistema durante un mes gracias al equipo que me cedió Novalab Ibérica -su distribuidor oficial en España- (enlace externo) para que pueda testarlo de primera mano y dar mis impresiones que os relato a continuación. Por supuesto, y como siempre, no tengo ningún vínculo económico al probarlo ni compromiso alguno, algo que dejo siempre bien claro en el apartado de “Conflicto de intereses” dentro de la política editorial del blog y que te aconsejo leer.

La prueba de compararse con un peso pesado

Como sabéis, desde junio llevo puesto el sensor implantable Eversense XL de Senseonics/Roche y del que ya hablé tras pasar mi ecuador de los 180 días que dura su vida útil, y por tanto mis pruebas con el G6 iban a ser continuamente comparadas desde el minuto uno con el sensor de Roche. Y esto lógicamente es muy bueno, porque llevar dos sistemas simultáneamente permite testar ambos. En caso de duda o diferencias, una capilar te puede decir cuál de los dos se desvía. Pero si ambos van igual, la consecuencia es clara: ambos van bien. Y el resultado fue… que ambos han ido igual. Clavados. Como dos gotas de agua. Como un reloj suizo de la medición de glucosa. Realmente curioso. Por tanto, el Dexcom G6 se ha comportado en todo momento con unas cifras muy, muy exactas.

Comparativa Dexcom G6 vs Eversense XL
El Dexcom G6 ha ido parejo en todo momento con el Eversense XL, demostrando así que ambos tienen una gran exactidud.

Eres bueno, Flanagan

Esto es lo que pensé del G6 a los pocos días de ponerme el primer sensor. Como he dicho más arriba, testar este sistema era muy fácil toda vez que llevaba otro en el otro brazo y del que ya había comprobado su gran exactitud. Pero el Dexcom G6 ha demostrado ser tan exacto como Eversense XL. Ambos son realmente impresionantes en su exactitud. Olvidándome ya del implantable del que ya hablé en su día y para no robar protagonismo al motivo de este post, me centraré de nuevo en el G6 y lo primero que debo decir es que me resulta curioso que un sistema que sobre el papel tiene la misma exactitud MARD (9%) que su versión predecesora (el G5), haya mostrado (al menos en mi caso, aunque sé que no soy el único que dice esto) ser menos confiable y exacto que este. El G5 no me terminó de convencer. Sin embargo, el Dexcom G6 es impresionante desde el minuto uno.

¿Qué ha cambiado para ser tan bueno?

En el pasado congreso EASD estuve hablando con gente de Dexcom y Novalab y me afirmaron que las mejoras son a veces sutiles, pero sumadas hacen que todo vaya mejor. En el caso del G6, hablamos de un sistema que ha sistematizado y uniformizado todas y cada una de las inserciones con un nuevo y maravilloso aplicador, que ha superado al del Libre (hasta entonces ganador) en muchos puntos. Increíble la suavidad con la que inserta el sensor. Y no olvidemos que el filamento de Dexcom es más largo que la competencia porque entra en oblicuo. No se nota absolutamente nada. Me pincharía veinte veces seguidas con este sistema. Un aplicador grande y vistoso, que curiosamente hay que tirar una vez colocado el sensor. Por tanto, los sensores nuevos son voluminosos, porque incluyen este aplicador; quizá la única pega tonta (por decir alguna) que se deriva de este nuevo sistema de inserción que el medidor de Dexcom pedía a gritos desde hacía tiempo. Olvidémonos por tanto de aquel infame aplicador que daba miedo. Podéis pinchar sin temor a un niño porque no duele. No te enteras. Y el disponer ahora de un sistema que permite colocar el sensor una y otra vez en el mismo sitio y con la misma eficacia ha contribuido a mejorar un poco más su exactitud. Si a eso le sumamos tocar algo su programación (algoritmos) o en algún pequeño cambio en la química de las membranas del filamento… el resultado es que aún teniendo la misma MARD que el G5, el Dexcom G6 se nota mejor desde el primer día. Una y otra vez te da los valores exactos.

Pack del Dexcom G6
Pack del Dexcom G6: sensor con aplicador desechable, transmisor y receptor (opcional).

Prestaciones

Un sensor que ahora dura diez días… el ya comentado aplicador… todas las alarmas de siempre totalmente configurables más una nueva de previsión de hipoglucemia (alerta de “nivel bajo urgente inminente”)… alertas personalizables diferentes para el día o la noche… indicación para pediatría desde tan sólo dos años… sin interferencia en los resultados por paracetamol/acetaminofeno… un nuevo receptor… hasta cinco cuidadores que pueden telemonitorizar en tiempo real a la persona que porta el sistema… y lo que es probablemente lo más interesante de todo: ninguna necesidad de calibración. Su prestación estrella. Porque sí; por fin hemos llegado ya al punto en el que los medidores continuos de glucosa no requieren calibración. Al menos este. La tecnología es tan exacta que hemos superado a los medidores capilares. Aunque otros sistemas aún calibran, a lo largo de los próximos meses veremos nuevos candidatos que se suman a la ausencia de calibración, ya que como he dicho está perdiendo el sentido calibrar un sistema con otro que es peor que el primero. En el caso del Dexcom G6, cada sensor viene con un código que debemos introducir al iniciar su vida útil. Y eso nos dará ya los diez días sin calibraciones. Sin embargo, siempre podemos calibrar manualmente en caso de necesidad o utilizar el sensor en “modo antiguo con calibraciones” si no introducimos el código al comenzar con ese sensor.

Dexcom G6 colocado
El conjunto transmisor-sensor ahora molesta mucho menos, es más cómodo de llevar y su parche de tela se adhiere por completo a todo el zócalo del transmisor.

Y en cuanto a la gestión de la información, el G6 se puede comunicar con el receptor (sin necesidad de móvil) o con el smartphone (podemos adquirirlo en ambas configuraciones). En el móvil basta con instalar la app Dexcom G6, que está disponible tanto en iOS como en Android. Aunque hay que decir que en Android se muestra muy sibarita para funcionar y Dexcom sólo garantiza la compatibilidad con los teléfonos estrella, como Samsung Galaxy y pocos más. Y si queremos analizar los datos con Clarity (enlace externo), tenemos una app, que esta misma semana acaba de lanzarse traducida al español. En principio con esta app la compatibilidad en Android será mucho mayor que con la anterior. Como acaba de salir esta semana, yo no he tenido demasiado tiempo para probarla. Pero lo que he podido enredar con ella, lo que veo es que se trata de una extensión de la plataforma de escritorio. Los datos e informes no están generados específicamente para el smartphone, sino que simplemente se generan en función de tus filtros y te los muestra en pantalla a un tamaño grande, sin estar adaptados a la pantalla del teléfono. Por tanto, debes desplazarte por las hojas de los gráficos como si estuvieras viendo un documento Word o un pdf hecho en un ordenador. En resumen, la app Clarity no me convence por la no adaptabilidad al smartphone. Pero al menos los informes que presenta (que son básicamente los de la plataforma web Clarity) son completos, y generados accediendo a nuestros datos de Clarity en la nube. Pero como contrapartida y algo que valoro muy positivamente, la API es pública, por lo que los datos del G6 pueden ser exportados o mejor dicho leídos por otras apps. Esta apertura de Dexcom es una de sus características y lo que le ha permitido a día de hoy establecer alianzas con unos cuantos protagonistas en importantes desarrollos de páncreas artificial y otro tipo de soluciones digitales en diabetes. Una apertura de los datos que es hacia donde se debe caminar y que sin embargo otros siguen sin entender y agarran sus datos (que en realidad son nuestros) sin permitir que podamos personalizar nuestra tecnología de la diabetes.

El nuevo transmisor es un poco más largo, pero mucho más cómodo de llevar por su menor grosor y quedar mejor integrado en el zócalo del sensor.
El nuevo transmisor es un poco más largo, pero mucho más cómodo de llevar por su menor grosor y quedar mejor integrado en el zócalo del sensor.

Lo que sí ha cambiado es el conjunto transmisor-sensor. El transmisor es ahora más plano y menos protuberante. La forma de encajarse en el zócalo del sensor es mejor, más simple y sin esquinas puntiagudas como antes. Y el zócalo es también diferente. Ahora está pegado en toda su superficie contra el apósito de tela adhesiva, lo cual te da mucha más confianza. Y al colocar el transmisor, todo queda muy compacto, sin resaltes y es más seguro contra enganchones. Yo he llevado los tres sensores de prueba sin poner ninguna protección adicional encima y han aguantado bien con deporte incluido. En resumen, el pack sensor-transmisor es ahora más compacto y cómodo. Y el sistema para sacar el transmisor una vez acabado el sensor es también original y bien resuelto: hay que doblar el zócalo y partirlo. Sólo así sale cómodamente el transmisor de donde estaba totalmente encajado.

Para sacar el transmisor de un sensor terminado, hay que romper el zócalo.
Para sacar el transmisor de un sensor terminado, hay que romper el zócalo.

Dexcom y los sensores chicle

Como he dicho, los sensores duran 10 días, tres más que los anteriores. Y el transmisor unos tres meses. Sí. Lo sé. Ahora es cuando me decís que los sensores se estiran y que con un poco de maña al transmisor se le puede meter mano para cambiarle las baterías. Pues yo no recomiendo ni una cosa ni la otra. Sé que cuando nos pagamos los sensores, tener diez días es mejor que cinco, veinte mejor que diez, y que el transmisor dure lo máximo posible. Pero si ahora tenemos un sistema que no requiere calibración y que por fin podemos guardar en casa el medidor capilar, estirarlo sólo supone que vamos a tener que cotejar continuamente la exactitud del sistema a partir del día 10, y por tanto tener un Dexcom “antiguo” que requiere calibrar. Para mi ahora ya no compensa estirar un sensor. Con este no. Y si lo que piensas es seguir estirando el sensor sin pincharte en el dedo una sola vez, directamente te lo desaconsejo vivamente. Recuerda que a partir del día diez todo puede fallar, o bien poco a poco o de golpe. Y nos jugamos mucho si confiamos en un sistema que no nos da los resultados correctos. Como he dicho, ahora que tenemos un sistema en el que podemos confiar y tomar decisiones y no requiere calibrar, para mi estirar ya no tiene sentido. De todos modos, los de Dexcom han puesto las cosas más difíciles que antes en el proceso y quienes los están estirando consiguen muy pocos días útiles más. Ah, y no hay retrocompatibilidad. G5 y G6 son incompatibles en sus sensores, receptores y transmisores.

Mi vivencia

Creo que ha quedado claro que el Dexcom G6 me ha gustado mucho. Me ha sorprendido porque al disponer de una misma MARD que el G5, esperaba algo parecido. Pero no sólo es condenadamente exacto en todo momento, sino que no pierdes los valores recogidos por el sensor, no hay pérdidas de conexión ni siquiera durante la noche cuando estás apoyado sobre el brazo del sensor… por tanto, todo funciona como debe. Tan sólo un par de errores de sensor, que se han resuelto por sí solos al cabo de un par de minutos.

Pantalla de error de sensor del Dexcom G6
Tan sólo un par de “error de sensor” durante el mes de pruebas. Y sin pérdidas de señal.

Por otro lado, debo admitir que la flecha de tendencia es uno de los caballos de batalla de los sistemas MCG. En casi todos los que he probado, fallan bastantes veces en sus predicciones. Y eso pone en peligro el aplicar esas famosas recomendaciones de ajustes en la pauta en función de la flecha de tendencia y que algunos endocrinos recomiendan. El G6 muchas veces te marca una tendencia que cambia completamente de dirección en la siguiente lectura. Por tanto, yo no actuaría basándome sólo en las flechas de tendencia, sino más bien en el histórico de mediciones anteriores. Aún no veo que sea fiable la tendencia de modo sistemático. Pero no es problema de Dexcom, sino de todos.

Flecha de tendencia en el Dexcom G6
La flecha de tendencia cambia de una lectura a la siguiente. Cuidado con tomar decisiones basándose sólo en ella.

En cuanto a la gestión de los datos, he utilizado mayoritariamente un iPhone con la app Dexcom G6, pero también he probado el nuevo receptor. Es un aparato de tamaño contenido, con aspecto de móvil, aunque de menor altura. Pantalla táctil a color y con las mismas prestaciones que tenemos en la app. En ambos casos más que correctas. Con unas alarmas muy configurables, tanto la app como el receptor nos brindan la información clásica de los MCG. Lo que no podemos hacer es analizar los datos a nivel estadístico, ya que para eso necesitamos acceder a la plataforma Clarity, que debes instalar por separado y de la que ya he hablado más arriba. El Dexcom G6 tiene unas alarmas que realmente hacen honor a su nombre; son efectivas y alarman. Mucho. Como no hagas caso acabas llamando la atención de todas las personas a tu alrededor. En realidad esa es la función de una alarma. Y luego ya cada persona puede configurarlo en función de sus necesidades o incluso desactivarlas. Y la nueva alerta llamada “Nivel bajo urgente inminente” nos avisa con una antelación de hasta 20 minutos en situaciones previsibles de hipoglucemia importante (55 mg/dL es el umbral fijado). A mi personalmente esta alerta me parece que es una buena idea, aunque no funciona de manera brillante, ya que para darle una buena nota debería ser más previsora y avisar con más antelación. Cuando ya estoy al borde o en plena hipo, que me diga que voy a llegar a 55 mg/dl en unos minutos me parece una obviedad innecesaria y casi grosera. No encuentro gran utilidad en esta función tal y como me ha funcionado a mi. Pero si la mejoran, es una buena idea. Por otro lado, su sistema de alertas personalizables permite crear un segundo set de avisos, algo que sí es muy útil por ejemplo durante la noche, donde nuestros umbrales por seguridad suelen ser distintos. Una función muy útil.

Y no quiero terminar sin citar un programa que ha mejorado muchísimo respecto a versiones anteriores. Me refiero a la plataforma de gestión de datos Clarity. Aunque podemos acceder a los informes a través de la app Clarity, si lo hacemos desde un ordenador tendremos acceso a un software que está en mi opinión entre los mejores en el equilibrio entre prestaciones y usabilidad. Y esto último es muy importante, porque tratar con todos este big-data de la diabetes no es algo agradable tradicionalmente. Pero ahora hay programas que han conseguido ese equilibrio al que me refiero entre prestaciones (o sea información que nos proporcionan) y la siempre necesaria usabilidad e intuitividad en sus interfaces. Una plataforma de este tipo debe ser sencilla, pero potente. Que sepas manejarla en poco tiempo, pero que te ofrezca todo lo que necesitas. Y Clarity lo hace muy bien. Para mi de las mejores en ese equilibrio entre lo que ofrece y la sencillez. La veo adecuada para todos los usuarios. Pero ofrece todo lo que necesitamos y de una manera muy sencilla y amigable visualmente. Incorpora la siempre útil gráfica AGP, además de por supuesto estimación de glicosilada, variabilidad, etc. Estoy deseando ver cómo compactan todos estos gráficos en la pantalla de un móvil cuando la app esté disponible.

PRECIOS DEL DEXCOM G6
El sistema Dexcom G6 se puede adquirir con o sin receptor, ya que el smartphone puede hacer las veces de receptor. Por tanto, el llamado Kit básico es la opción más popular, que consta de 3 sensores (para un mes) y el transmisor. El precio es 450€. Pero podemos optar a un pack por más tiempo, que sería el Pack trimestral, que incluye transmisor y sensores por 3 meses a un precio de 899€. Por otro lado, podemos adquirir sensores individuales a 94€ o packs de tres sensores a 275€. En cuanto al transmisor, el coste es de 200€. Y finalmente el receptor tiene un coste de 550€.

OFERTA ESPECIAL DÍA MUNDIAL DE LA DIABETES

Desde Novalab me informan de una oferta especial con motivo del Día Mundial de la Diabetes de este año. La oferta afecta al sistema Dexcom G6 y se aplica un descuento de 55€ sobre el Kit Básico. Para ello al realizar la compra desde su web debes introducir el código 574MMFB7.

Conclusión

En resumen, creo que el Dexcom G6 es sensiblemente mejor que todo lo que ha hecho la empresa hasta ahora. En todos los aspectos. Y en cuanto a exactitud, es lo mejor que he probado, al mismo nivel que Eversense XL, con la ventaja de que el G6 es mínimamente invasivo. En cuanto a la desventaja de este sistema… lógicamente su precio. No está al alcance de cualquiera. Pero como he dicho muchas veces, es cuestión de tiempo que vayan entrando todos los medidores intersticiales al sistema de salud español.

Honestamente, debo confesar que me muero de ganas de ver este estupendo sensor comunicándose con la bomba de insulina Tandem y ejecutando los algoritmos Basal-IQ de automatización de la pauta basal que tienen ya listos los fabricantes de la gran T. Por lo que he podido ver en el pasado EASD en Berlín (y que me gustó mucho), creo que va a ser una unión que le va a poner las cosas muy difíciles a Medtronic con su 670G.

Si quieres conocer más sobre el Dexcom G6, puedes visitar su web (enlace externo).

Cuando uno pone el título Dexcom en una entrada, tiene una gran sensación de Deja-Vu. Porque hablamos de un sistema de medición continua que...
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