Mi relación libre con Abbott y su Libre

FreeStyle Libre
Photo by Cieleke (FreeImages)

El Libre está ya (o va a estarlo a partir de ahora) en manos de muchas personas. He dedicado tiempo a informaros todo lo que he podido sobre él porque lo he considerado interesante y porque -sobre todo- he podido tenerlo en mis manos para trastear con él y sacar conclusiones. Pero antes de dejar paso a vuestras propias experiencias, y una vez he escritas muchas líneas sobre él, quiero dejar claro un aspecto quizá menos interesante para vosotros pero que considero necesario comentar: me refiero a toda mi actividad en las Red relacionada con el FreeStyle Libre y mi relación con Abbott.

Creo -y esto lo he dicho desde el principio- que la estrategia utilizada por Abbott para lanzar su FreeStyle Libre ha sido bastante acertada. La catalogación del producto le impide ser denominado oficialmente medidor continuo y se han tenido que inventar lo de “Sistema Flash de Monitorización de Glucosa”. Pero a cambio, pueden anunciarlo en revistas, periódicos e incluso televisión (como bien estáis pudiendo comprobar), y venderlo libremente dónde y como quieran. Eso creo que ayudará mucho a su expansión. La verdad es que yo no recuerdo en mis 28 años con “Ella” muchos revuelos similares como el que se ha formado con el Libre. Y a eso ha contribuido que hoy día todos podemos obtener información de última hora a través de la Red. Yo sigo algunos desarrollos de hardware relacionados con la diabetes durante años desde que tengo la primera noticia de ellos, y el del Libre me ilusionó según iba conociendo más detalles. Por eso, fui yo quien se interesó por el aparato desde el principio y es necesario recordar (aunque ya lo dice claramente el footer de mi web) que toda la información colgada por mi en el blog sobre el aparato no es fruto de ninguna actividad pagada ni acordada por Abbott y ni siquiera sugerida por ellos. Repito que fue un interés por mi parte (e imagino que también por su parte al permitirme acceder a él) mediante el cual tuve la suerte de ser una de las primeras personas que lo pudo probar. Y así, gracias a mi endocrino pude hacerme con uno, y enseguida me apresuré a contaros a todos mis sensaciones. Ese es el principio y el fin de la relación entre Abbott y quien firma esta entrada; una relación que podríamos calificar de oficiosa, puesto que no ha habido relación formal entre ambas partes en este proceso de información exhaustivo que yo he decidido proporcionaros libremente y sin vinculaciones ni compensaciones más allá de que -lógicamente- he podido disfrutar de 3 sensores y un aparato.

La utilidad de contar con los pacientes también para la industria

A mi personalmente me gusta que se empiece poco a poco a poner en práctica eso de que los pacientes somos importantes, que hay que contar con nosotros, que podemos aportar mucho. Porque así lo creo firmemente. Pero en nuestro país hay una férrea normativa que -teóricamente para protegernos- nos aleja bastante de la industria. Tanto que a veces ésta no tiene muy claro qué hace o porqué lo hace, porque no hay feedback con el paciente o usuario final. En este caso, no sé si la información que he proporcionado podría haber sido más útil (tanto para vosotros como para ellos) si se hubiera realizado formando parte de una actividad organizada por Abbott que englobe a más personas. Quizá se podría haber congregado a pacientes seleccionados y entregarles de manera oficial un Libre para hacer después algún tipo de jornada en la que recoger ese feedback tan valioso al que aludía. En mi caso, sé que desde Abbott han seguido de cerca mis aportaciones, mis sensaciones, mis datos y mis conclusiones a través de la red. Pero para que quede claro, no ha habido comunicaciones oficiales desde Abbott para conmigo. ¿Quizá hubiera sido más interesante una relación entre ambos oficial en vez de oficiosa? Y ojo, que oficial no significa pagada, sino formal y pública, dentro de algún tipo de iniciativa enmarcada dentro de la campaña de lanzamiento del Libre y que englobara a más pacientes como yo. ¿Sería útil que las empresas del sector pudieran -siempre cumpliendo las normas- establecer algún tipo de contacto o mecanismo con los pacientes para conocer y escuchar sus aportaciones?

Un pequeño fallo de descoordinación

En cualquier caso, una vez dejada clara mi independencia con Abbott, quizá únicamente he echado de menos estar en la presentación del Libre que se realizó hace unos días en Madrid. Aún recuerdo cuando, tras leer un newsletter de la web Abbott Next Frontier en el que se hablaba de la presentación del Libre en EASD2014, rápidamente me puse en contacto con Abbott. Desde su departamento de Comunicación o Marketing me dijeron que conocían de mi labor y mi perfil y me incluían en una lista para la futura presentación que tenían intención de hacer en España en septiembre. Pero después de eso, no he recibido ninguna información oficial ni por parte de ellos ni de la empresa encargada de la comunicación y la campaña. Por eso me sorprendí bastante cuando vi en prensa digital la presentación oficial del Libre a la que supuestamente me llamarían, pero a la que no fui porque no se me avisó. Posteriormente se pusieron en contacto conmigo -lo cual agradezco- para disculparse por el error de no llamarme para esa presentación en la que me confirmaron que sí debería haber estado. Error que por suerte, no reviste especial gravedad más allá de un ligero y breve “escozor” que le queda a uno cuando no le llaman después de ese intenso “marcaje” al que he sometido al Libre desde sus inicios. Tiempo que por otro lado, he dedicado encantado, porque soy apasionado de las nuevas tecnologías y aún más si son sobre nuestra odiada y a la vez inseparable diabetes.

Detalles a mejorar

Pero ya está. Las semanas han pasado y ya hay gente usando el Libre. Ahora podremos conocer mil y una opiniones sobre él. Yo en mi blog me limito a contar las mias. Y como sé que las aportaciones son siempre constructivas, quiero acabar con varios detalles que en mi opinión, podrían mejorar (aunque algunos ya no es posible hacerlo):

  • Unas fechas de lanzamiento que se han ido prorrogando sin demasiadas explicaciones (eso nunca queda bien). Nos han tenido a muchos en vilo y nos han hecho sentir un poco como esos frikis que hacen cola en el Apple Store de Nueva York cada vez que sale una nueva versión de su adorado iPhone. Y que pase esto en un aparato para la diabetes es algo que no he conocido en mis 28 años con Ella. Curioso.
  • Una web que empezó a permitir de manera errática comprar aparatos días antes de su apertura oficial con el consiguiente desconcierto. Cuando entré en internet ese fin de semana durante aquellas horas de locura, me “hervía” el Facebook…
  • El funcionamiento de la web en el proceso de compra. Hay personas que me han manifestado problemas a la hora de intentar comprar. Yo mismo he hecho simulaciones y me pasaba lo mismo, dando incluso errores en el momento más delicado de la compra (el pago). Creo que además tiene algunos pasos un poco confusos o poco intuitivos.
  • Algo que no he entendido muy bien y que probablemente se haya debido a un fallo: se te pedía un registro para avisarte en primicia cuando estuviera disponible. Pero el aparato salió al mercado sin que recibiéramos ese mail, que llegó a posteriori una vez el producto ya estaba disponible. ¿Para qué entonces ese registro que prometía avisarte?
  • Añado aquí un punto que detecté el día que cambiaron la hora para pasar al horario de invierno. Al retrasar una hora, perdí varias horas de curva de glucemia y se volvió un poco loco con el cambio. Aunque lo avisa en el manual de instrucciones, quizá eso se podría revisar. Es una faena auténtica.
  • Ahora algo que no me gusta nada: sólo se te permite comprar ¡¡dos sensores!! como máximo. Estoy seguro que Abbott tiene sus razones, pero entre la A y la Z hay muchas opciones; no se puede reducir a: “o compras todos los sensores o sólo 2”. Entre medio hay mucha casuística: personas que sólo lo usarán quizá en determinados momentos, deportistas que necesitan sensores sólo para pruebas deportivas, personas -y esto seguro que sucede mucho- que no pueden sufragarse sensores para los 365 días del año… en definitiva, permitir que la gente compre los sensores que quiera y cuando quiera: 1, 3 o 18. Obligar a un consumidor a tener que pagar gastos de envío cada mes cuando podría evitárselos lo considero bastante doloroso (para nosotros, claro). Espero que esto lo solventen en breve. Aunque si -tal y como he escuchado a alguien en Facebook- Abbott tiene intención de vender el Libre en farmacias en poco tiempo, este problema estaría solucionado. Y esto enlaza un poco con el siguiente punto…
  • Y un detalle tonto que no puedo evitar citar: en el proceso de compra hay una casilla para introducir un código-cupón :-) ¿qué podemos esperar de esa casilla? Si finalmente se vende en farmacias, algún tipo de acción comercial de fomento de la compra directa gracias a cupones de descuento sería maravillosamente recibida por todos nosotros, habida cuenta de que un medidor de glucemia intersticial es probablemente una de las pocas compras que -aún no sobrándonos el dinero a casi nadie- estaríamos dispuestos a gastar realizando un esfuerzo supremo en muchos casos; hablamos de tranquilidad, de calidad de vida, de salud, de mejora de nuestra enfermedad… Ya que el Libre es un producto englobado en una categoría no habitual en los productos similares de diabetes… ¿Por qué no regirse por prácticas comerciales y de marketing propias de esos otros productos de consumo más masivo o generalista? Unas ofertas o acciones que incluyan descuento en asociaciones de pacientes acompañadas de presentaciones o formación sobre el producto in situ, por ejemplo, sería un auténtico “puntazo” y a buen seguro, un empujón para el Libre. En cualquier caso, espero y deseo que la previsible buena aceptación de este aparato implique la aplicación del principio básico de oferta y demanda: un aumento en las ventas provoque una caída en el precio.

Y hasta aquí esta entrada sobre el Jedi Azucarado y Abbott. No me gusta terminar con estos puntos de cosas mejorables, pero del mismo modo que he dicho las cosas buenas del Libre, soy libre como el Libre para decir libremente lo que no me ha gustado del Libre :-) Pero por supuesto, de manera constructiva y con el ánimo de mejorar. En cualquier caso, mi opinión global ha sido positiva respecto del producto y creo (y espero) que lo veremos evolucionar, porque tiene posibilidades de mejora (conexión directa a smartphone, telemonitorización…). Pero de momento, veremos si este aparato supone el deseado empujón tanto para el mercado de la medición intersticial como para la anhelada llegada de estos consumibles al Sistema Nacional de Salud. Lo veremos. Tiempo al tiempo.

El Libre está ya (o va a estarlo a partir de ahora) en manos de muchas personas. He dedicado tiempo a informaros todo lo...
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