Bombas de insulina compactas

Todos conocemos las bombas de insulina “clásicas”: un aparato (que incluye tanto la insulina como la electrónica que lo gestiona) conectado a un catéter (aguja que se deja clavada bajo la piel y que suministra la insulina) mediante un largo tubito de plástico que transporta el líquido con la preciada hormona. Pero hay otro tipo de aparatos sin tubos que podríamos llamar bombas de insulina compactas. Dispositivos que aúnan en un solo objeto tanto el reservorio de insulina como el hardware y software de gestión de la bomba, así como (y esto es lo curioso) el catéter, por lo que en definitiva, estas bombas se pegan a la piel en el punto exacto donde queremos que nos administren la insulina. Y por tanto prescinden del engorroso tubo y del famoso “dónde demonios escondo la bomba” (este artículo lleva ya varias palabras que habrán hecho saltar el pilotito rojo en los sistemas de vigilancia cibernética de la CIA, pero con esta última frase entrecomillada me he cubierto de gloria). Y allí, donde está la CIA que ahora estará leyendo este mensaje, es donde llaman a estas bombas de insulina “patch pump” (bombas de parche).

Omnipod, la más conocida

Omnipod; una bomba de insulina tipo parche; todo en uno.
Omnipod: un conjunto compacto que prescinde de cables. Todo en un mínimo espacio (imagen: mylife-diabetescare.co.uk)

La bomba de insulina compacta más habitual y conocida es OmniPod, fabricada por Insulet. Fue la primera bomba de insulina de tipo parche comercializada. Omnipod libera insulina directamente y sin tubos, aunque su funcionamiento es muy parecido a una bomba de insulina tradicional en la que se pueden programar distintos tipo de administración de insulina. El sistema Omnipod consta de dos elementos; el pod (que se adhieres a la piel y suministra la insulina) y el mando de control; el PDM (Personal Diabetes Manager), que integra también un medidor de glucosa por tiras reactivas. El PDM dispone de calculadora de bolo, memoria de datos de administración de insulina, etc. Toda la gestión de Omnipod la realizas desde ahí, ya que el pod es simplemente una caja cerrada que no admite manipulaciones. Pero a diferencia de las bombas de insulina estándar, el pod es sumergible. Un sistema distinto que podría encajar en ciertos tipos de persona. Si quieres conocer en profundidad el sistema, esta es la web de Omnipod.

Bomba desechable: V-Go

La bomba de insulina desechable V-Go.
Máxima sencillez; una bomba de insulina de usar y tirar (imagen: go-vgo)

Un planteamiento muy novedoso: bomba de insulina desechable. Suministra insulina durante 24 horas y después se tira. Aprobada desde 2010 por la FDA, está pensada sobre todo para diabéticos tipo 2 debido a la limitación en la dosificación y la cantidad de insulina que puede suministrar. No hay programaciones, bolos cuadrados, duales… no hay nada. Tan sólo un cartucho lleno de insulina que se va administrando a lo largo de 24 horas. Y si necesitas un bolo puntual, das al botón y te administra un par de unidades por cada clic. Todo ello sin electrónica, sin pilas, sin programaciones (pincha en este enlace para ver las tripas de la V-Go). Máxima sencillez. Es cierto que su cantidad de insulina diaria es fija, pero por eso Hay varios modelos en función de la insulina que son capaces de administrar, ajustándose así a distintos perfiles y necesidades de pacientes. Para conocer más, pincha en este link de la web de la bomba de insulina desechable V-Go.

Touché Medical; lo que está por venir

Bomba de insulina Touché Medical
Touché Medical; otra bomba de insulina todo-en-uno (imagen: touchemedical).

TouchéMedical , una empresa israelí, está desarrollando otro modelo de bomba de insulina compacta (bomba-parche) con las características propias de este tipo de dispositivos: es pequeño y es barato. El sistema Touché tiene un cartucho desechable y un cuerpo reutilizable que contiene el sistema de infusión y la electrónica. Además, dispone de conectividad Bluetooth para comunicarse con un smartphone y ver sus ajustes o programarlos. También permite incluso enviar mensajes SMS (por ejemplo, a tu médico). Su novedad radica en un sistema de bombeo rotatorio circular por el que -según sus creadores- la insulina se administra con más exactitud y precisión que las bombas tradicionales. Esto -afirman en Touché Medical- es especialmente interesante en niños, muy sensibles a pequeñas variaciones de insulina debido a posibles errores de la bomba en su dosificación.

Sencilla en su interior, pocas piezas, escasa electrónica, máxima simplicidad, partes desechables y todo en uno. ¿Es esta una alternativa seria a las bombas de insulina tradicionales? De momento, la web habla aún de fases de pruebas de funcionamiento, por lo que su comercialización -de producirse- parece aún lejana en el tiempo.

OPINIÓN DEL JEDI AZUCARADO
Más simples a todos los niveles, generalmente con muchas menos opciones de administración y configuración, y por supuesto, con un menor costo unitario, este tipo de bombas de insulina compactas son bien conocidas en Estados Unidos. Aunque en España no tenemos a día de hoy ninguna disponible en nuestro SNS, estoy convencido de que cubrirían las necesidades de cierta tipología de pacientes con diabetes, ya que cada persona tiene unas circunstancias especiales y concretas, y hay personas que por diversas razones, a pesar de necesitar un paso más allá de la terapia multidosis, sin embargo no son adecuadas para una bomba “clásica”. Pero quizá sí para un modelo sencillo como una bomba-parche. A día de hoy únicamente Animas, Medtronic y Roche se reparten (de manera muy desigual en cuanto a cuota) el mercado español de bombas de insulina implantadas bajo el paraguas de nuestra cobertura sanitaria pública. Sería muy deseable que esto cambiara y la Administración nos brindara la posibilidad de disponer de una bomba-parche por las ventajas únicas que ofrece a ciertos tipos de paciente.

Fuente sobre Touché Medical: enlace a la web Israel21c.org
Fuente sobre la bomba Touché Medical: enlace a la web Touché Medical

¿Crees que las bombas de insulina compactas son una buena solución para ciertos pacientes? ¿Aportan algo nuevo al panorama del control de la diabetes? ¿Sería interesante o no incluirlas en nuestro catálogo de prestaciones de la sanidad pública?

 

Todos conocemos las bombas de insulina “clásicas”: un aparato (que incluye tanto la insulina como la electrónica que lo gestiona) conectado a un catéter (aguja...
" />