Medición de glucosa: la trastienda

¿Hay nuevos dispositivos esperando ver la luz?

Muy probablemente una de las cosas que más interesa a día de hoy a las personas con diabetes (por la comodidad y calidad de vida que proporcionan) son los dispositivos que nos hacen el día a día más fácil y cómodo. Aparatos como las plumas de insulina fueron en su día una grandísima revolución, que por desgracia desde entonces no han evolucionado nada, ni siquiera en tamaño (lo cual por cierto sería muy de agradecer). Los aparatos de medición de glucosa capilar también son dispositivos que adecuadamente evolucionados nos pueden aportar mejora en la calidad de vida si incorporan ciertas funciones. Con los años, estos aparatos han mejorado más a nivel técnico (y por tanto de modo transparente para nosotros) que a nivel prestacional. Únicamente en los últimos tiempos estamos asistiendo a la “moda inalámbrica” en estos aparatos, prestación que por cierto llega con años de retraso con respecto al mercado de consumo y a los usos y costumbres de la sociedad tecnológica que vivimos.

Y es el campo de la medición de glucosa por el que en los últimos tiempos mucha gente se ha interesado. Y aunque muchos afirman no disponer de importantes evoluciones o mejoras, lo cierto es que si buceamos por la Red podemos encontrar algunos proyectos interesantes no sólo en medición continua (sin duda el objeto más deseado por la mayoría de personas con diabetes), sino también en otras vías de medición de glucosa que nos proporcionen más calidad de vida. Hablo por ejemplo de la anhelada medición no invasiva (sin agujas ni pinchazos) o la medición en lugares alternativos y con técnicas diferentes. Porque hay vida más allá del sempiterno medidor capilar. Y estos aparatos con métodos de medición alternativa de glucosa están en los últimos años experimentando un empujón tecnológico, y uno no sabe si es porque realmente ahora hay mejores condiciones tecnológicas para ello o porque sencillamente es un mercado que está empezando a explotar y muchos han visto en este nicho de la diabetes una jugosa y apetitosa tarta (sin azúcar, claro). Es probable que ambas cosas, y una haya llevado a la otra.

Pero una vez chequeados esos múltiples proyectos en desarrollo, muchas personas me reconocen cierta impaciencia que roza la frustración por lo que consideran una espera inaceptable. La gente con la que hablo experimenta un sentimiento común: que la tecnología en diabetes va por detrás de la tecnología de nuestro día a día. La sensación general es que hay proyectos interesantes, pero se trata de unos inventos que nunca llegan, unas promesas que nunca se cumplen, un final que nunca terminamos de alcanzar. Lo que está claro es que crear un dispositivo de este tipo para una empresa no es tan sencillo como fabricar una televisión plana o un smartphone. Se trata en muchos casos de tecnologías aún sin testar, procesos completos que deben ser desarrollados desde el inicio (con el coste que supone) e ideas de las que a veces no hay más que conjeturas sin probar. Y sobre todo muchas, muchas fases por delante hasta llegar a disponer de productos para la venta, incluyendo las rigurosas y excluyentes pruebas en forma de ensayos clínicos y normativas de las autoridades sanitarias. Hablamos de algo complejo, y la prueba es que durante los últimos años tan sólo hemos conseguido que a nivel comercial haya 2 empresas que disponen de sólidas tecnologías de medición continua intersticial de glucosa no capilar: Dexcom y Medtronic. Más allá, empresas como la israelí Integrity-App y la multinacional Abbott han comercializado sistemas que aunque no son CGM, ofrecen también tecnología de lectura intersticial.

Como decía, actualmente se pueden encontrar unos cuantos desarrollos en proceso para crear aparatos de lectura de glucosa, ya sea de modo continuo (CGM) o puntual. Pero todos ellos buscando una manera no invasiva o mínimamente invasiva e intentando desterrar para siempre la desagradable punción para extraer una gota de sangre para el análisis. Multitud de equipos de investigadores y empresas por todo el mundo intentan dar con la piedra filosofal para conseguir un sistema fiable (1ª premisa), sostenible… y lo más económico posible, ya que sea quien sea el que pague este producto (Sistema Sanitario o el propio usuario), la viabilidad comercial y futura depende muy mucho de los costes de adquisición y mantenimiento del equipo. Hagamos entonces un repaso de la “trastienda” en el mundillo de la medición de glucosa. ¿Hay algo interesante esperando a la vuelta de la esquina? ¿Qué tecnologías nos esperan en el proceloso mundo de la medición de glucosa? Al igual que en la foto que ilustra el reportaje y donde la bailarina espera en el backstage al compás exacto de la música que le dé entrada al escenario, ¿qué evoluciones tecnológicas están actualmente en desarrollo y en puertas de ver la luz? Este artículo sería un breve repaso de algunos de los que tengo constancia y que podemos encontrar en la Red (exceptuando los ya conocidos por todos que no he querido repetir aquí). Porque como he dicho antes, hay bastantes desarrollos a lo largo y ancho del mundo), pero teniendo siempre en cuenta que es probable que muchos de ellos no vean finalmente la luz y nunca podamos disfrutar de sus aparentes bondades, quedando para el recuerdo como abortos tecnológicos: un “pudo ser”, un “casi casi” (alguno de esos abortos muchos ya los hemos conocido en años pasados). Y para las personas con diabetes, esos fracasos y ese cierre de persianas de algunos proyectos va más allá: es una espinita que duele en lo más profundo. Una esperanza más que se pierde y se desvanece: una decepción más…

Diamond: láser indoloro

Medición de glucosa por láser
Pon un dedo y obtendrás la lectura de glucosa (Imagen: Diamondtech).

La empresa del mismo nombre situada en Berlín está desarrollando un sistema basado en un láser de infarrojos, el cual atraviesa la piel de manera indolora y puede acceder al interior de nuestro diabético cuerpo excitando las moléculas de glucosa en las capas intersticiales bajo nuestra piel. En función del calor generado por la absorción de la onda sobre la concentración de glucosa mayor o menor, un sensor térmico recoge esa información y la codifica atribuyéndole una lectura de glucosa. Según parece, Diamond podría calibrarse para más de un usuario y permite lecturas sobre distintas áreas corporales adecuadas para este tipo de lectura: la almohadilla del pulgar, los dedos, el lóbulo de la oreja… Sin embargo, a día de hoy el aparato aún no tiene ni nombre comercial y se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo. En su web tan sólo muestran una imagen (sintética, no real) y un vídeo de pruebas en un laboratorio más propio de una película de terror; oscuro, con un dispositivo aún voluminoso, con las tripas al aire y con ruedas extrañas que giran. Tan sólo faltan las probetas con líquidos humeantes…

Lógicamente, su estado inicial de desarrollo implica que el prototipo aún es voluminoso y difícilmente transportable, algo que a buen seguro solucionarán en versiones posteriores. Desde la empresa Diamond (enlace externo en alemán) manifiestan su intención de obtener la marca CE a lo largo del año 2017 y posteriormente lanzar un prototipo para uso clínico a lo largo de este año, mientras que la versión final para pacientes podría estar a finales de 2017 o comienzos de 2018.

Más medición por láser: Glucosense

Láser para la lectura de glucosa en la yema del dedo
Dispositivo de medición puntual no invasiva de glucosa (Imagen: Glucosense).

Este es el nombre comercial del dispositivo creado por la empresa del mismo nombre y radicada en Londres, siendo además un proyecto participado por la Universidad de Leeds. Glucosense (enlace externo en inglés) es un medidor de glucosa capilar no continuo y no invasivo. El prototipo que muestran en su web es un pequeño y elegante dispositivo que requiere únicamente poner un dedo en su zona de lectura. Un cristal tratado que en contacto con la piel, emite una fluorescencia estimulada por un láser cuya intensidad se corresponde con la concentración de glucosa del usuario. Según afirman, esta lectura necesita “menos de 30 segundos”. A pesar de que las fotografías que muestran en su web son sugerentes y parecen indicar un proceso avanzado, Glucosense se encuentra aún a falta de realizar los ensayos clínicos correspondientes, y tan sólo se ha realizado un trabajo el Leeds Institute of Cardiovascular and Metabolic Medicine. Como curiosidad, los creadores de Glucosense, probablemente sabedores de que la tarta está en la medición continua, han afirmado que están trabajando actualmente para desarrollar también una versión de lectura ininterrumpida (CGM). Aún sin aprobación CE ni planes para solicitarla, los creadores ya afirman estar trabajando en la comunicación inalámbrica para transferir los datos recibidor por Glucosense a un smartphone.

Un original y pequeño sistema: Glucowise

Un pequeño dispositivo para leer la glucemia de modo no invasivo
Lectura de la glucosa sin pinchazo y sin dolor (imagen: Glucowise).

Nuevamente una empresa británica a la búsqueda de un dispositivo fiable, pero esta vez no sería medición continua, sino buscando un modo de lectura no invasivo y sin dolor. Glucowise es una suerte de pinza que podemos llevar cómodamente a cualquier parte para una lectura puntual de nuestra glucosa capilar. Entre ambas partes de la pinza se coloca la piel a analizar y el aparato emite por uno de sus lados ondas de radio de alta frecuencia y baja potencia, las cuales atraviesan sin dificultad la piel y son leídas por un sensor al otro extremo del aparato. La web no da más explicaciones sobre la manera de correlacionar esas lecturas ni sobre el método para leer la glucosa capilar. Pero sí explica que dicho proceso debe realizarse únicamente en zonas donde podamos insertar una parte de nuestro cuerpo entre ambas partes de la pinza y que además tengan el grosor adecuado para que las ondas de radio emitidas puedan atravesar la piel y ser leídas por el sensor del aparato. Por ello, la zona entre el pulgar y el índice en la mano y el lóbulo de la oreja son las dos zonas adecuadas. De todo ello se desprende un dato interesante: que Glucowise no analiza la glucosa en tejido intersticial, sino la glucosa capilar, ya que las ondas atraviesan una zona del cuerpo vascularizada, y la variación en estas ondas (en función de la glucosa presente en el cuerpo) es medida por el sensor al otro lado de la pinza. Una diferencia importante con otros sistemas y que le puede otorgar a priori un plus de confianza en algo tan importante como la exactitud. Y por qué no pensar incluso en que dichas mediciones sean validadas para tomar decisiones terapéuticas sin tener que realizar análisis capilares tradicionales como sucede ahora con la práctica totalidad de los sistemas actuales.

El proyecto de Glucowise (enlace externo en inglés) está desarrollado por la empresa de reciente creación Mediwise (enlace externo en inglés), y cuenta con una web moderna, aunque no tan actualizada como quisiéramos. En ella lo que sí muestra es un positivo despliegue de partners en dicho proyecto, entre los que se encuentran las universidades de Londres, Manchester y Loughbororugh, el King´s College o el Imperial College. Finalmente, en cuanto al estado de desarrollo, a pesar de mostrar unas atractivas imágenes del aparato, Glucowise está actualmente en pleno proceso de desarrollo y sobre todo, pendiente de realizar los pertinentes (y decisorios) ensayos clínicos. Y tampoco tiene aún marca CE. Por tanto, su venta al público no tiene aún siquiera fecha prevista. Tan sólo afirman que si estás interesado en uno, a finales de año esperan comenzar a recoger reservas.

Medición en la oreja: Glucotrack

menu glucotrackUn aparato que ya pude probar en su primera versión y del que ya he hablado en varias ocasiones haciendo una review y viéndolo de nuevo este mismo año en el pasado Congreso de la SED. El aparato israelí creado por Integrity-App (enlace externo en inglés) es a día de hoy el único dispositivo de lectura no invasiva que ya se ha lanzado al mercado… o está en proceso, porque se ha demorado varias veces. Pensado inicialmente para personas con diabetes tipo 1 y 2, finalmente ha quedado validado únicamente para los tipo 2. Un sistema que combina 3 tecnologías diferentes que, una vez cruzadas, permiten leer la glucosa intersticial en el lóbulo de la oreja en aproximadamente un minuto. Se trataría por tanto de lectura puntual no invasiva. Un sistema que obtuvo la marca CE hace ya más de dos años y que sin embargo ha demorado su aparición comercial sin saberse los motivos. Aparentemente sencillo en cuanto a su mantenimiento, tan sólo debemos cambiar el clip de la oreja cada seis meses. A priori podríamos pensar que el sistema es económico de mantener. Sin embargo, desconocemos el precio de venta al público.

Pop Test: chúpalo y conoce tu glucemia

Pop Test: un chupa chups para conocer nuestra glucemia.
Chupa un reactivo y sabrás tu glucemia al instante (imagen: PopTest LLC).

Más de uno me dirá al leer sobre este producto “¿Me tomas el pelo?”, pero sí, es real y se pretende lanzar el año que viene en Estados Unidos. Consiste en medición puntual de glucosa y la mide en la saliva gracias a un reactivo que hay que chupar como el clásico caramelo con palo. El sistema es lógicamente de un solo uso y se presenta como una tarjeta de crédito con una parte desplegable que contiene el reactivo y se introduce en la boca. Posteriormente, se compara la parte chupada con una escala colorimétrica, al estilo de los tradicionales tiras de glucosa en orina que los dinosaurios diabéticos como yo conocimos en los lejanos años 80. Obviamente, el fundamento de lectura es químico por métodos similares a los utilizados hoy día en las tiras reactivas a base de un proceso de oxidación enzimática. Y lógicamente, esta empresa dispone de otras tarjetas con reactivos distintos que pueden analizar otro tipo de sustancias corporales.

La empresa Pop Test (enlace externo en inglés) pretende obtener las autorizaciones correspondientes en EEUU este mismo año para su tarjeta desechable de un uso, dejando 2017 como la fecha elegida para lanzarlo posteriormente en Europa en 2017. Hay que decir que sus últimas noticias en la web son sospechosamente antiguas, aunque tienen colgado un póster que llevaron al Congreso de la ADA americana el año 2015.

Analizando la saliva con iQuickIt

Medición de glucosa en la saliva con iQuickIt
Un sistema que recuerda al analizador de alcohol que utiliza la policía (imagen: Quick LLC).

Con un nombre al estilo de la galaxia Apple, este pequeño dispositivo analiza -como el anterior- la saliva, para extraer la concentración de glucosa y enviarla después de modo inalámbrico al smartphone. Es por tanto un sistema de medición puntual y no invasivo. El método de lectura es similar al producto anterior, puramente enzimático. A nivel de desarrollo, iQuickIt (enlace externo en inglés) está aún en fases muy tempranas de desarrollo y aunque hay imágenes del producto, es un prototipo y todavía no han solicitado las aprobaciones correspondientes a la FDA norteamericana. Actualmente se encuentra en proceso de reclutamiento de sujetos para ensayos clínicos.

Lectura de glucemia en el ojo: Freedom-Meditech

Una especie de visor que analiza la glucemia a través del ojo
Mira por el agujerito y el aparato ¡te dirá la glucemia! (imagen: Freedom Meditech).

Nombre de la empresa inglesa que entre sus distintos proyectos está el de desarrollar un medidor de glucosa puntual no invasivo. Este dispositivo en esta ocasión mediría la concentración de glucosa presente en el ojo, concretamente en la capa del cristalino. El aparato se situaría frente al ojo durante unos segundos y el usuario tan sólo debería mirar por él como si lo hiciera por unos prismáticos. No es invasivo, no hay dolor y es sencillo de usar según sus creadores. Sin nombre comercial aún, tampoco disponen de autorización de las autoridades sanitarias y no han realizado (que se sepa) ensayos clínicos, a pesar de que muestran una foto del producto, con aspecto del típico pulsador “de pera” que muchos quizá habrán visto años ha en las habitaciones de hospital. Puedes ver la web de Freedom-Meditech (enlace externo en inglés), aunque no encontrarás más información, ya que no dedican muchas líneas a este desarrollo.

EyeSense y FiberSense

Medidor continuo de glucosa FiberSense
Un parche al estilo de los MCG actuales es la propuesta de FiberSense (imagen: EyeSense).

Eyesense (enlace externo en inglés) es una empresa alemana que trabaja en el desarrollo de sensores de glucosa intersticial. Y digo sensores porque tiene dos líneas de trabajo; una con un sensor al estilo tradicional -mínimamente invasivo- para colocar en brazo o abdomen llamado FiberSense, y otro para el análisis de la glucosa en el ojo, denominado EyeSense. En cuanto al primero, tiene las alarmas clásicas (hipo e hiper), pero quizá su gran novedad es su duración: hasta 4 semanas sin reemplazo, superando a algunos dispositivos actuales. En cuanto a EyeSense, el sistema mide la glucosa presente en los tejidos bajo la conjuntiva del ojo y se basa en la medición óptica de la fluorescencia producida por la concentración de glucosa en los líquidos del ojo. No hay por tanto reacción enzimática como en los actuales sistemsa de MCG. En el caso de Eyesense es al revés, ya que la glucosa altera la estructura de la molécula de sensor y con ello el tinte fluorescente. El gran escollo para muchos será el hecho de que este sensor se debe implantar en el ojo bajo el cristalino. Una vez realizado, el lector óptico (con aspecto de smartphone) se acerca al ojo y lee los datos tantas veces como el usuario quiera. Este implante tendría una duración de un año. Finalmente, en cuanto a datos del avance de sus trabajos, la web no proporciona datos sobre si hay ya ensayos clínicos realizados ni tampoco sobre sus estimaciones de fechas para un futuro lanzamiento de estos dos tipos de sensor.

Brazalete no invasivo Biovotion

El sistema Biovotion puede leer diferentes variables corporales
Un futurista parche que lee multitud de aspectos biométricos (imagen: Biovotion).

Este es uno de esos desarrollos que captan inmediatamente la atención de cualquier profano, gracias a una elaborada web y sobre todo al enorme atractivo de su diseño como producto: un sensor corporal que recogería múltiples variables físicas (incluyendo glucosa, pero no explica cómo) y embebido en un sensor que se lleva adherido a la piel con una correa, todo con un aspecto futurista y estiloso. Atención al despliegue de mediciones que realizaría este ingenio: pulso, saturación de oxígeno, temperatura, podómetro, variabilidad en el ritmo cardíaco, tensión arterial, ritmo respiratorio, consumo de energía corporal, medidor de estrés y del sueño, índice de agua en la piel (sudoración)… y por supuesto, la siempre atractiva medición de glucosa.

La empresa Biovotion (enlace externo en inglés) no proporciona datos técnicos ni plazos, aunque se enorgullecen de haber logrado varios galardones de diseño o de producto innovador. Ciertamente lo parece… si es que se consigue todo lo prometido. De momento, sigamos soñando con este atractivo gadget hipertecnológico y confiemos en sus creadores suizos…

NovioSense: un sensor bajo el párpado

Lectura de glucosa en la lágrima
Un sensor que se deposita bajo el párpado inferior (imagen: Noviosense).

Empresa holandesa de la que ya he hablado en este blog en diciembre de 2014. Su sistema de medición consiste en una especie de muelle en miniatura de menos de 20 mm. de longitud y 1,5 mm. de diámetro que se deposita (no implanta) en el ojo. El fundamento de lectura y medición la reacción enzimática que utilizan otros sistemas de medición continua mediante glucosa oxidasa. Y el tiempo de vida del sensor es de aproximadamente 2 semanas, plazo que desde NovioSense afirman que podrán estirar en un futuro próximo. La empresa NovioSense (enlace externo en inglés) pretende tener un dispositivo terminado y listo para la venta en 2018.

La SmartBand Glucovista

Glucovista, medición continua de glucosa no invasiva
Una pulsera con tecnología de infrarrojos para la medición continua de glucosa (imagen: Glucovista).

Otro desarrollo no invasivo para la lectura continua de glucosa. En esta ocasión es mediante una SmartBand que actualmente están tan de moda y sirven para darnos información sobre nuestro estilo de vida y nivel de actividad. Glucovista lleva en su parte trasera -en contacto con la piel- una ventana con un emisor y un receptor de infarrojos; una tecnología que según la empresa es capaz de medir con eficacia la glucosa sanguínea. Las pruebas que dicen haber hecho manifiestan una exactitud MARD de 10,7%, lo cual sería ciertamente sorprendente, pues esta tecnología de infrarrojos con lectura continuada en un dispositivo precariamente sujeto a la piel (como es una pulsera) no me ofrece a priori una confianza máxima. La compañía es norteamericana y su equipo de investigación está radicado en Israel. No indican plazos ni se aprecian actualizaciones o fechas que den pautas de reciente actividad, por lo que suscita ciertos recelos, aunque al menos disponen de imágenes, cosa que otras empresas aún no tienen. Además, aún no tiene fechas previstas para solicitar los correspondientes visados para la FDA o la marca CE europea.

Sensor implantable Glysens

Glysens, medidor continuo de glucosa implantable
Glysens es un medidor continuo implantable (imagen: Glysens).

Este desarrollo de una empresa norteamericana presenta varias particularidades. La primera es que no hay partes adheridas ni filamentos insertados. Todo el conjunto sensor-emisor se implanta bajo la piel. Además, Glysens (enlace externo en inglés) afirma disponer de una variante más eficaz en la tradicional medición enzimática de la glucosa intersticial, lo cual garantiza -según ellos- mayor exactitud y sobre todo, mayor estabilidad en las mediciones. Esto conduce a algo interesante: su larga duración. La empresa promete sin problemas un año de uso y en sus ensayos clínicos afirma haber superado los 18 meses dando mediciones correctas. Asimismo, habla de “calibraciones ocasionales”. Otra ventaja más sobre los sistemas que conocemos. Pero aunque todo parece muy interesante, en su web no hay información detallada sobre su sistema de lectura, ni sobre el de transmisión de los datos, por citar algunos aspectos. Asimismo, aunque aporta datos relativamente actuales en cuestiones como su financiación y entrada de inversores, no hay datos sobre el estado de su proyecto ni el de su solicitud de aprobación a los organismos sanitarios americanos o europeos. O sobre los posibles ensayos clínicos.

Otra alternativa implantable: Glucowizzard

Sensor de glucosa implantable Glucowizzard
Glucowizzard, un microsensor propio de las películas

La empresa Biorasis (enlace externo en inglés) está especializada en sensores implantables, entre los que ofrecen el sistema Glucowizzard. Ya hablé de él hace dos años en esta entrada. Este sistema recurre de nuevo a la implantación del sensor, el cual envía las señales a un receptor de tipo reloj, el cual interactúa con otros dispositivos como el smartphone. El sensor implantable tiene el aspecto de un muelle (parecido a Noviosense visto más arriba) con unas dimensiones de 0,5 mm. de grosor y 5 mm. de longitud. Este sensor (que incluye el emisor) tendría una duración de “un mínimo de tres meses” -afirman en Biorasis-. Una web que tiene una clara carencia de información técnica y de detalles de su sistema, así como tampoco se puede saber el estado de sus ensayos clínicos (si los hay) o de sus planes de futuro de cara a una comercialización de Glucowizzard. Tan sólo una imagen diminuta del sensor apoyado sobre la yema de un dedo humano es todo lo que se puede ver. Uno de esos proyectos que aún están muy verdes y que suscitan menos confianza en el futuro.

El estiloso sensor Sugarbeat

El medidor continuo Sugarbeat es no invasivo
El sensor de Sugarbeat es adhesivo y desechable en 24 horas (imagen: Nemaura Medical).

La empresa Nemaura es la autora de Sugarbeat, un medidor continuo que aunque visualmente parecido a lo que conocemos hoy día, presenta importantes diferencias tecnológicas. El sistema consta de un sensor adhesivo no invasivo y un emisor acoplado, que transmite las señales al receptor, que puede ser un smartwatch, smartphone o tablet. De este sistema tenemos algún dato interesante, como por ejemplo el hecho de que la transmisión es vía Bluetooth, que el parche adhesivo con el sensor tiene una duración de 24 horas y es de un solo uso,  requiere una calibración diaria y un período posterior de ajuste de 30 minutos. Por tanto, cada día necesitamos acoplar un nuevo adhesivo al transmisor. Este sistema aplica una mínima corriente eléctrica sobre la piel para “extraer” las moléculas de glucosa (sí, lo sé, a mi también me choca, pero eso afirman en Nemaura), cuya concentración se supone similar porcentualmente a la glucosa circulante en el cuerpo. Un sistema evidentemente atractivo a priori por ser no invasivo. E incluso Nemaura informa de que su siguiente versión de Sugarbeat no necesitará de calibración alguna. Su información es muy tentadora, desde luego, especialmente cuando dice que “Sugarbeat será significativamente más barato en comparación con sistemas como Abbott o Dexcom” (sic). El lanzamiento previsto de este sistema es -según la empresa- a comienzos de 2017 en algunos países de Europa y Asia, aunque afirman que ese mismo año serían los ensayos clínicos y las correspondientes autorizaciones administrativas. Finalmente, además de la propia web de Nemaura Medical (enlace externo en inglés), la empresa ha creado un microsite específico para Sugarbeat (enlace externo en inglés).

Glucovation: cero calibraciones

Medidor continuo de glucosa de Glucovation
Sin calibración, una ventaja de Glucovation (imagen: Medgadget).

Otro medidor continuo que se autopromociona como revolucionario. En esta ocasión afirma no depender de la habitual tecnología por reacción enzimática, aunque no especifica cómo. El resto es como ya conocemos: un parche que incluye un sensor transdérmico envía las lecturas de modo inalámbrico hasta el receptor (smartphone). Pero otra gran ventaja que anuncia este producto es la ausencia total de calibración durante la vida del sensor… que tampoco sabemos cuál es. Pero además, los creadores de Glucovation afirman que el usuario no tendrá que preocuparse por la batería del transmisor, ya que cada nuevo sensor incluye su propia batería. Sin embargo, afirman también que el transmisor es extraíble y que puede durar hasta 5 años, de lo cual deduzco que el transmisor no va autoalimentado, ya que cada sensor desechable incluye una batería. En definitiva, demasiada poca información, no hay fotos de producto, no hay plazos, no hay fechas, no se menciona nada de ensayos clínicos… tan sólo un vídeo al estilo americano, lleno de testimoniales donde hablan mucho y no se ve “chicha”. La sensación general es pobre en información y en contenido en esta web de la empresa californiana Glucovation (enlace externo en inglés).

El aún desconocido iWell

Medidor continuo de glucosa iWell
Este es el aspecto del medidor continuo iWell (imagen: Glutalor).

Nuevamente una compañía norteamericana con otro producto que usa la mundialmente famosa nomenclatura del mundo Apple. Glutalor es quien está trabajando en este dispositivo de medición continua de glucosa. En esta ocasión sí vemos imagen del producto y también de su soft de gestión (que estará disponible para iOS y Android), pero a cambio no hay la más mínima información sobre su tecnología, el estado de su trabajo, sus plazos… varios apartados de la web están aún sin contenido y con todo, la sensación que dan es de poca confianza en el proyecto. Tan sólo dicen que su sensor “es más delgado y más pequeño” (la única imagen que proporcionan no parece ir en esa línea) y que no es necesario de un receptor, ya que podrá recibirse la señal en un smartphone o un smartwatch. No esperábamos menos. Finalmente, dicen: “el medidor continuo de glucosa de Glutalor funciona bien practicando deportes e incluso en la ducha”. En fin. Es todo lo que hay. Para ver su web (no para saber más, porque no hay más que decir) esta es la web de Glutalor (enlace externo en inglés).

Glysure: uso clínico

Diagrama de uso del medidor continuo de glucosa Glysure
Glysure es un CGM de uso clínico (imagen: Glysure.com)

Glysure (enlace externo en inglés) es un dispositivo no portable y pensado únicamente para uso clínico a determinados tipos de pacientes y en condiciones especiales. Es un procedimiento invasivo que requiere la inserción en vena de un sensor, el cual va leyendo la glucosa mediante la estimulación fluorescente que produce la concentración de glucosa sobre los materiales sensibles del sensor. Esa información es enviada al monitor exterior que va informando en todo momento de la glucosa circulante en el paciente. Este sensor dispone del marcado CE para uso en adultos con cirugía cardíaca en unidades de vigilancia intensiva. Actualmente se encuentran realizando un ensayo clínico multicéntrico para extender las indicaciones de Glysure a todo tipo de paciente ingresado en unidades de cuidados intensivos. Asimismo, la empresa creadora (radicada en Reino Unido) tiene también otro estudio en proceso para presentarlo a la FDA y obtener así la autorización para su uso en EEUU.

La medición de glucosa nunca morirá

Estos y otros desarrollos (que seguro alguno conocéis y seguís) inundan internet y nos dan la firme convicción de que uno de los pilares en el control de la diabetes es el de la medición de glucosa. Actualmente la lectura de glucosa capilar sigue siendo el método de referencia y el más extendido tanto por exactitud como por costes. Pero otras formas de medir la glucosa parecen necesarias ya a estas alturas de siglo que sustituyan con eficacia a la tradicional lectura invasiva y destroza-dedos que tenemos en la actualidad. Porque sea cual sea el sistema, hoy doloroso y mañana no invasivo, seguiremos midiendo y chequeando nuestra glucosa como mejor medio para un mejor control de la diabetes. Al menos hasta que dicha lectura se realice por procedimientos biométricos totalmente transparentes para el usuario gracias a innovaciones como la nanotecnología.

¿Eres optimista respecto a estas evoluciones tecnológicas en la medición de glucosa? ¿Crees que asistimos a un momento de cambio en las formas de medir nuestra glucosa? ¿Hay algún otro proyecto interesante que sigas y quieras compartir con todos nosotros? Si te ha parecido interesante este artículo, compártelo en tus redes sociales.

Otras fuentes: NHS / Healthline / DiabetesMine / ASweetLife /Diabetes Daily

  • Andrés MVJ

    Por cierto, una duda tecnológica indiscreta: uso para mi peque de 3 años el FreeStyle y el pinchador estándar (acabo de conseguir el Genteel) hasta que pasemos a bomba en unos meses…..hay algo más en tecnología ya comercializada que sea recomendable para evitar destrozarse los dedos?? En cuanto al iPort para la insulina no me convence mucho, aunque he comprado varios para probar ahora q ya no hace tanto calor… Gracias!

  • DavidEA

    Que ocurrió con el iWatch?. Apple llego a decir que incorporaría un medidor continuo de glucosa no invasivo DexCom, estuve a punto de hacer cola… jeje.

    Pedazo de artículo, gracias una vez más.

  • Andrés MVJ

    Por cierto, para cuándo una revisión de NightScout?? me refiero a qué smartphone y smartwatch elegir (con iphone no hay manera) y a una visión aclaratoria de cómo ejecutarlo tanto para Libre como para bomba (creo que la Omnipod ya lo trae, lo traerá Medtronic con su nueva bomba 670G ¿??), por pedir jejejee

  • Marcos

    Un artículo muy claro y concienzudo como siempre, gracias por el esfuerzo. ¿Tienes alguna información de para cuándo el enlite 3 y el sistema minimed connect en España?

  • Edu

    Gran artículo, felicidades y gracias!

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