Mi deseo de Navidad

Cuando yo era pequeño, los Reyes eran los Reyes. O sea, que los Reyes Magos eran los auténticos protagonistas de la Navidad. Eran quienes te traían los regalos, quienes te castigaban con carbón si procedía, quienes te vigilaban para saber si te merecías los regalos y quienes protagonizaban los spots navideños en aquella y grande televisión en blanco y negro que tardaba más de un minuto en encenderse. Hoy ya no sabes a quién debes pedir los regalos. En esa televisión antaño monopolizada por Melchor, Gaspar y Baltasar, hoy les está quitando el protagonismo un señor rojo y rechoncho proveniente del norte, pero invitado sin invitación por el poder de la aplastante e invasora cultura norteamericana. Papá Noel es vistoso visualmente gracias a un rojo vivo que da mejor en televisión, es un solo personaje -y no tres- y por eso facilita la producción de los spots, y poco a poco se nos está colando en un país que no tiene tradicionalmente ninguna relación con él. ¿Qué hago? ¿A quién pido los regalos? ¿Si se los pido a ese señor de rojo, se solidarizará conmigo como lo hacían los Reyes Magos de Oriente? Y por si fuera poco, en algunas zonas hay personajes “adicionales”, como por ejemplo, donde yo vivo. Aquí convive también el Olentzero, un señor gordo de profesión carbonero del que yo no había oído hablar en mi niñez, pero que desde hace algunos años se está imponiendo “porque es de aquí”.

Esto es un lío. ¿Quién me trae los regalos?

En la foto, el maestro Mace Windu ayudándome a montar el árbol de navidad

En la foto, uno de mis colegas de trabajo ayudándome a montar el árbol de navidad / Imagen: n/a

Yo lo tengo claro; seguiré con los Reyes Magos. Pero para un niño de hoy día como mi hijo que no conoce de tradiciones y que pone a todos los “suministradores de regalos” al mismo nivel, ¿cómo le argumento a quién pedir los regalos? Pero yo soy mayor. Y cuestiones religiosas aparte, quienes me gusta que me sigan visitando cada año son los Reyes Magos. Reconozco que hay algo de nostalgia infantil en que sigan siendo ellos. O quizá practicidad porque ya me conocen desde que era pequeño y saben bien lo que quiero. O sencillamente que soy un tradicional y un romántico y no me gustan ni las costumbres foráneas (especialmente esas yankis que pisotean las propias de un país) ni las que se han puesto obligatoriamente de moda por una forzada inmersión lingüística (a la que añado también cultural) a la que nadie me pidió permiso para sumergirme.

Mi deseo de Navidad

Por eso, este año haré mi carta una vez más, a los Reyes Magos de Oriente. Y como cada año, en esa lista que junta cosas probables, poco probables, altamente improbables y deseos irrealizables -pero que se ponen por si suena la flauta-, yo añadiré una vez más mi deseo de Navidad: que este año próximo sea en el que se da un auténtico y definitivo paso de gigante en la curación de la diabetes. La ciencia avanza de modo exponencial y nunca hay que perder la esperanza. Por eso en mi lista este deseo nunca me lo traen, pero yo lo sigo incluyendo año tras año. Porque sé que me lo van a traer. Llevo siendo bueno durante 28 años y cada día me esfuerzo para que mi diabetes sea también lo más “buena” posible, preparándome para el día en el que los tres magos de Oriente me traigan ese anhelado regalo.

En alguna película decían que las cosas suceden porque crees mucho en ello. Pues a creer toca. Pongamos todo nuestro convencimiento en trabajar y adoptemos la única vía posible: la de la ilusión y la esperanza. Ese es mi deseo de Navidad. Y mientras tanto, adoptemos una actitud activa y responsable para con nuestra enfermedad y disfutemos de las cosas que nos hacen un poquito más felices, como la Navidad. Navidad que este humilde Jedi aprovecha para felicitar a todos y cada uno de los que me leéis.

Óscar López de Briñas Ortega
Jedi Azucarado

  • Navarro

    Como seguidor de tu blog me siento aludido y te doy las gracias por tus felicitaciones. Me gustaría que por cada post te dejaran un regalo los Reyes Magos. Uno de mis regalos ha sido ya descubrir esta página .
    Feliz Navidad.

  • JuanJe GC

    Gracias por tu felicitación e igualmente. Te acompaño en los mismos deseos para estos reyes venideros y gracias de nuevo por tus informaciones y opiniones.

  • David Saura

    Como padre con una hija con diabetis desde hace 9 años, mii único deseo estos días desde hace 9 años es el mismo. ;-)
    Eso sí, no desperdicio ocasiones como las de todas la estrellas fugaces que veo.
    Bon Nadal

  • Pepa

    Gracias Jedi, me apunto a creer contigo y con tod@s l@s que estamos en este deseo. Algún día, no muy lejano, brindaremos juntos en un mundo sin azucarados, pero con muchos Jedis. Un beso a todos.