¿La tecnología en diabetes va con retraso?

O te mueves… o te mueven y te dejan fuera. Esa podría ser la máxima por la que se rigen las empresas hoy día en cuestiones de innovación de sus productos. En lo relativo a la tecnología -un campo muy cambiante- hay que estar dentro de lo que se demanda e incluso anticiparse a lo que pueda venir. Y uno de esos cambios es el relativo a los llamados wearables; dispositivos que llevamos como un accesorio personal y que nos pueden ayudar a controlar y mejorar nuestra salud: monitorizar constantes biométricas, patrones de comportamiento en nuestra actividad… La salud está de moda, y aunque los usuarios no nos demos cuenta, ya hace tiempo que está entrando en nuestras vidas a través del dispositivo por excelencia que tiene la misión de congregar o recibir esos datos y servir de pasarela para el salto a la nube: nuestro smartphone. Esto me hace plantearme el tema de si estamos al día en cuestiones de tecnología en diabetes.

Se acerca la fusión entre smartphone y medición de glucosa

Si era Apple hace unos meses quien presentaba su Health Kit y abría la puerta a futuras posibilidades de conexión con dispositivos médicos como la medición de glucosa (en las presentaciones y vídeos de Apple se veían explícitamente tablas de glucosa), el resto de gigantes se suma también a una tendencia que es ya obligatoria. Primero fue Samsung y ahora es LG quien se sube al carro de la salud+tecnología y crea su plataforma: LG SmartHealth.

Nuevas perspectivas en medición de glucosa

Así hemos conocido siempre la medición de glucosa, pero la tecnología en diabetes lo va a cambiar todo en breve. Imagen: Gualberto107 (FreeDigitalPhotos)

Al estilo de Apple Health Kit, LG SmartHealth centraliza datos de salud y actividades como caminar, correr, bicicleta… Y aunque esto en sí mismo no parece novedoso, sí lo es el hecho de que LG haya presentado su plataforma a la FDA y que esta acabe de aprobarla. Eso indica claramente que SmartHealth va a ser en un futuro próximo un entorno mucho más completo que entre de lleno en aspectos de salud. Desconozco si esa aprobación se debe a una posible y futura medición de glucosa (es probable que entre dentro de sus expectativas), pero imagino que de momento, una de sus primeras prestaciones se referirá al seguimiento de la frecuencia cardíaca, que es quizá la más popular y extendida a día de hoy. Sin embargo, la idea de una medición de glucosa es muy probable que forme parte de las finalidades de LG SmartHealth, ya que su competencia Samsung afirmó hace meses que su plataforma propia tenía en mente -y cito textualmente- “la conectividad con dispositivos médicos, incluyendo glucómetros” (aquí tenéis una más información sobre la nueva plataforma de Samsung, que además será abierta).

¿Cómo debería ser la gestión de datos de diabetes?

Está claro que nuestro smartphone tiene en el futuro el claro papel de receptor de nuestra información biométrica, y en el caso de la diabetes, ser quien recoja y procese los datos de glucosa. Por tanto, el mercado actual debe dirigirse claramente a este escenario:

  • Desaparición de los medidores actuales y su sustitución por elementos totalmente dependientes del smartphone. Pienso en algo así como mini-medidores que sólo sirvan para envíar los datos recogidos al teléfono, o bien dispositivos conectables directa y físicamente al teléfono móvil como una especie de dongle o mini-hardware que se conecta al smartphone para una tarea concreta (por ejemplo, medirse la glucemia) y posteriormente se vuelve a desconectar. Seguir viendo hoy día estos medidores de glucemia con el mismo tamaño que nuestro smartphone y sin prestaciones 2.0 es casi insultante (ni siquiera tienen bluetooth y algunos a día de hoy ¡¡siguen teniendo infrarrojos!!).
  • Desarrollo de apps móviles de diabetes. Las empresas fabricantes de medidores deberán desarrollar apps para la gestión de los datos de sus aparatos. Sistemas que permitan la gestión integral de dichos datos en nuestro smartphone y se prescinda por completo del farragoso software que hasta ahora se instalaba en el ordenador de casa. Se necesita acceder a los datos en todo momento y en cualquier circunstancia y situación; esperar a llegar a casa para analizar nuestras glucemias es algo absurdo y anticuado. Mi diabetes no puede esperar a llegar a casa para tomar decisiones.
  • Software abierto. Para la empresa, su negocio no está en el software de gestión de diabetes, sino en las tiras reactivas que vende. Y por tanto, deberían abrirse de una vez a que sus datos puedan ser leídos por cualquier app de diabetes que sea mejor que la suya. ya está bien de imposiciones: los datos de MI GLUCOSA los quiero LEER DONDE YO QUIERA y CON LA APP QUE YO ELIJA, la que más me guste o la que mejores prestaciones me ofrezca.
  • Uso de la nube. Llevamos años viendo cómo los fabricantes de medidores de glucosa nos ofrecen como una prestación maravillosa la posibilidad de envío de nuestros datos por mail a nuestro médico. Pero eso hace mucho tiempo que se nos quedó corto. Queremos los datos en la nube, accesibles dónde y como queramos, y por quien queramos. Unos padres quieren NECESITAN ver las glucosas que se hace su hijo en tiempo real. ¿Eso es mucho pedir?.

Hay un avance muy lento a la hora de disfrutar de las posibilidades de la tecnología

Creo que en cuestiones de tecnología en diabetes, avanzamos despacio. Muy despacio. Demasiado despacio. Lo que va saliendo al mercado casi sale anticuado (véase por ejemplo el Dexcom Share, una idea que nace ya vieja y con dos años de retraso). Seguir viendo año tras año la misma tecnología en medidores y bombas de insulina es ligeramente descorazonador. Por eso cuando sale algo con una ligera mejora tecnológica es enormemente bien recibida por nosotros. ¿Para cuándo un rediseño del hardware de Medtronic y esas bombas con el mismo aspecto e interface que hace cinco años? Un lustro es toda una eternidad en cuestiones tecnológicas. ¿Os imagináis una empresa que venda el mismo modelo de ordenador cinco años después de su lanzamiento? Pequeños soplos de aire fresco como el FreeStyle Libre de Abbott o el iBGStar de Sanofi con su medidor-extensión del iPhone y su app dedicada (por cierto, se echan de menos actualizaciones y mejoras para esa app) son excepciones en un mundo -el de la tecnología en diabetes- que no avanza al mismo ritmo que la tecnología de nuestro día a día. ¿Quizá enlentecido por unas regulaciones estrictas y procesos normativos de los organismos reguladores? ¿O simplemente porque somos un mercado de demanda inelástica y fiel por motivos obvios? Deseo un impulso, un avance. Deseo que la tecnología que hoy día está inundando nuestra existencia y que en los últimos 3 años gira en torno a los smartphone, también llegue a la diabetes. No es deseo, es necesidad. No es lógico que en mi teléfono pueda comprar, consultar documentos, sincronizar datos con mi portátil, comunicarme con mi reloj, mi pulsera, mi corazón o mi sueño y que no pueda hacerlo con mis glucemias. Quien quiera y tenga la posibilidad de hacer que esto cambie, le pido que lo haga ya. Por mi parte, haré lo que esté en mi mano para colaborar en que esa “modernidad” llegue también a nuestra diabetes. Pero o lo hacemos ya o nos quedaremos descolgados. Si hay algo en lo que la tecnología puede ayudar es en la salud. Prefiero la tecnología aplicada a la salud que a cosas más banales de nuestro día a día.

Y tú, ¿crees también que hay  un retraso de la tecnología en diabetes? Déjame tu opinión en los comentarios.

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Imagen destacada: ddpavumba para FreeDigitalPhotos.