El chicle hipoglucemiante

chicle hipoglucemiante

Imagen: Purple Sherbet Photography (Flickr) bajo licencia Creative Commons https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/

Alberto llega a casa. Entra en la cocina y ve a su mujer terminando de preparar la comida. “¿Qué hay para comer?”, pregunta curioso. “Paella”, contesta ella. “Venga, lávate las manos que vamos a comer ya”. Tradicionalmente Alberto sufría unas vistosas hiperglucemias cada vez que comía paella, pero ya no. Tras la comida, Alberto saca de una caja lo que parecen chicles y se mete uno a la boca. Mientras masca la pastilla, ve la tele tranquilo sabiendo que no habrá picos de glucemia. Al cabo de varias horas, saca su medidor: “145, estupendo”, sonríe mientras mira a su esposa. Ambos saben que esa cifra está bajo control gracias al chicle que Alberto lleva un rato masticando.

Un chicle mágico que evita la hiperglucemia

Esta historia surrealista (y deseable) podría ser ya realidad. Una compañía farmacéutica biomédica norteamericana está trabajando en una especie de chicle hipoglucemiante (el nombre del producto es BTI-320) que combate los picos glucémicos tras una comida. Y no, no es una broma. La empresa Boston Terapeutics es la autora de este curioso desarrollo; una nueva generación de los llamados bloqueadores de almidón que evitan la liberación brusca de glucosa tras ingerir hidratos de carbono complejos. En principio, este bloqueador de almidón estaría indicado en diabetes tipo 2, pero según parece, podría tener ciertos beneficios también en los diabéticos tipo 1, ya que se están desarrollando investigaciones sobre el impacto en tipo 1 y parece que podría haber resultados interesantes también en esta variante de la diabetes.

La empresa Boston Terapeutics ha publicado estudios de su tableta masticable en personas con diabetes tipo 2, pero ha anunciado un acuerdo con el Centro de Diabetes Joslin para realizar otra investigación de fase III sobre su producto. A principios de octubre, Boston Terapeutics anunció los resultados de sus estudios en personas con diabetes tipo 2, que también usan metformina. Y según sus estudios, las personas mostraron una caída del 40% en los niveles de glucosa después de las comidas para el 45% de los involucrados, sin efectos adversos.

¿Demasiado bonito para ser algo serio?

Sin embargo, según afirman en Diabetes Mine, la misma compañía que desarrolla este chicle hipoglucemiante, también comercializa productos más dudosos, como por ejemplo “Sugar Down”, vendido en la categoría de “suplemento dietético natural” que también ayudaría a mantener las glucemias más estables durante todo el día. Sus efectos: capacidad de regular las enzimas digestivas, una óptima absorción de azúcar y los niveles de glucosa post-prandial. Este otro producto hace poner un poco más en duda la validez del primero, aunque si se van a realizar estudios en el prestigioso Centro de Diabetes Joslin con el “chicle mágico”, podremos saber qué hay de cierto en este curioso producto que suena a película de ciencia ficción más que a realidad.

Más info sobre la empresa Boston Terapeutics

Fuente de la noticia: Diabetes Mine

  • Aravaca

    Hablando de paella. Hasta hace poco nos estaba vetada. Era tomar arroz y el descontrol hiperglucemiante era enorme. Por mucho que midiéramos raciones, se nos descontrolaba, incluso no de la comida para la merienda, sino horas después e incluso al día siguiente.
    Hemos probado las dos últimas veces a LAVAR EL ARROZ antes de cocinarlo. Consiste en introducir el arroz crudo dentro de un recipiente, con agua fría, removiéndolo, e ir cambiando el agua cuando se pone blanca. Así hasta que te duele la mano de dar vueltas al arroz, unos diez cambios de agua.
    El caso es que con ese sistema se supone que eliminas almidón. Pues bien, parece que funciona. Medimos las raciones igual que si no lo hubiéramos lavado y no da efecto hiperglucemiante a deshoras. Aunque a mi hija le encantan los chicles, habrá que ver si el chicle mágico funciona.
    Saludos.

    • Maripili

      Hola Aravaca! No me pude resistir a agregar algo a tu post. A mí también me ha pasado lo mismo con el arroz blanco. Y es que no es idea de uno. Lo que pasa es que al arroz comercial (el blanco en especial) está lleno de azúcar. Esa capa brillante que tienen los granos encima y que los hace ver tan lindos, es azúcar. Los productores se la agregan para que el producto sea más apetecible. Por eso, al lavarlo, le estás quitando el dulce que tanto sube la glucemia. Algo interesante con las papas, es que mientras más caliente están, más sube la glucemia, pero que si las sancochas ( digamos que quieres hacerte un puré de papas) y las dejas en el refrigerador por unas 5-6 horas sus almidones se “re-acomodan” (no me preguntes cómo, no sé) y la subida es muchísimo menos marcada. Otra cosa con los distintos alimentos es la temperatura, contra más caliente…más hiperglucemia. Como madre de un muchachito con DM1 ya he probado de todo como te imaginarás! Muchos saludos.

      • Aravaca

        Buena información Maripili, la tendremos en cuenta. Muchas gracias y saludos.

  • Jesús M

    Esperando lo que nos pueda deparar el chicle anunciado, yo quería aportar que el uso de arroz integral reduce al mínimo los picos de hiperglucemia. Lo he comprobado en mis propias glucemias postpandriales arroceras. La única pega es que el arroz integral es algo más lento y pesado de hacer, pero creo que bien merece la pena, si se evitan esos picos. La solución: usar arroz integral.
    Suerte

    • Jesús M, el arroz integral (al igual que el pan) hacen que suba más lento y los picos de glucemia son menores. Los dietistas y endocrinos lo suelen recomendar por eso.