Adios a los creadores del Glucometer

Glucometer, una metonimia tan potente como Martini o Post-It

Cualquier persona con diabetes que lleve ya unos añitos en este asunto conocerá el término Glucometer. Una palabra fuertemente asociada a la diabetes y que es todo un clásico, tanto en tipo 1 como en tipo 2. Un dispositivo que marcó una etapa en la medición de glucosa y que fue con el que muchos nos introdujimos en la medición capilar, abandonando para siempre la imprecisa medición de glucosa en orina mediante tiras reactivas. Hace ya muchos años que la división de diabetes de Bayer lanzó su primer Glucometer, un término que con los años ha quedado incluso asociado al propio concepto de la medición portátil de glucosa capilar. Un primitivo aparato basado en la fotoreflectancia que nos daba la lectura en “tan sólo” dos o tres minutos y cuyo margen de error era mucho mayor que el de los aparatos actuales. Glucometer era un modelo de medidor, pero popularmente se usaba incluso para denominar a cualquier aparato de medición de glucosa en una metonimia tan potente como la que utilizamos para pedir un “Martini” en lugar de un vermouth o un “Post-It” en lugar de una nota adhesiva. Y con los años, tanto aquel Glucometer como el resto de modelos fueron evolucionando: menos tamaño, menos tiempo, más exactitud, menos muestra, conexión de datos, más funciones… muchos hemos vivido la evolución de los medidores de glucosa hasta llegar a lo que conocemos hoy. Y aunque Bayer ya no mantiene el concepto de Glucometer en su gama, todos asociamos ese nombre a aquellos primeros medidores con los que convivimos durante años, por los que casi se acababa sintiendo cariño. No es raro encontrar a personas que llaman a su medidor “Glucometer”. Herencia de épocas en las que las cosas perduraban y todo parecía ir más despacio. Ahora todo es efímero y fugaz, especialmente la electrónica, pero entonces nuestro Glucometer nos acompañaba a todas partes año tras año.

Uno de los primeros Glucometer
Imagen: http://www.historiadelamedicina.org

Bayer vende la división de Diabetes Care

El concepto Glucometer ya desapareció del portfolio de Bayer Diabetes Care, pero hoy también nos deja Bayer, uno de los nombres invariablemente asociado a la diabetes desde hace tanto tiempo. Aunque la noticia se hizo pública en junio de 2015, es ahora a comienzos de 2016 cuando se hace efectiva la macro operación empresarial pactada tiempo atrás y por la que Bayer vendió su negocio de Diabetes Care ni más ni menos que a Panasonic Healthcare Holdings, filial de la archiconocida Panasonic Corporation. En los próximos meses seremos testigos de la transformación que suponemos (y esperamos) vaya más allá del mero cambio de nombre que han anunciado: de Bayer Diabetes Care pasará a llamarse Ascensia Diabetes Care. Una gran empresa como Panasonic íntimamente ligada al desarrollo tecnológico es per se potencialmente interesante para un mercado como el del diagnóstico y monitorización en diabetes. Personalmente espero innovación en la cartera de Ascensia Diabetes Care, que en mi opinión en los últimos años ha pecado de falta de innovación o de conexión con las necesidades de los usuarios. Salvaría al Contour USB, para mi uno de los grandes medidores actuales.

Es fácil dejar volar la imaginación cuando te enteras de que uno de los grandes de la electrónica de consumo entra en la diabetes. En nuestra casa Panasonic está presente en aparatos tan dispares como una televisión, un cepillo de dientes, un horno, una maquinilla de afeitar o el aparato de aire acondicionado. ¿Es eso una ventaja para el mercado Diabetes Care? ¿Podemos esperar un empujón innovador y/o tecnológico de esta nueva división de la macroempresa japonesa? Debería. Al menos yo lo espero. El mercado de la atención al paciente con diabetes es demasiado jugoso como para despreciarlo. Y una empresa como Panasonic dudo que entre en este negocio sin intenciones. Actualmente hay gran competencia entre las distintas empresas del ramo por llevarse la mayor parte de tarta en un sector que se parece mucho al de las impresoras; productos que en el centro comercial encontramos a un precio prácticamente por debajo de su coste, pero cuyo mercado consiste en los consumibles. Inundar el mercado de un país con medidores de glucosa de una sola marca implicaría unas elevadas ventas de tiras reactivas.

Hoy con cierta nostalgia digo adios a quienes me introdujeron hace 29 años en mi primer medidor de glucosa capilar. Glucometer es ya un término que quedará invariablemente asociado a la diabetes para siempre. Con este breve post les rindo homenaje tras muchos años ayudándome al control de mi diabetes. Bayer ha sido uno de los grandes en este mundo, pero desde hoy cede los trastos a otro no menos grande. ¡El Rey ha muerto! ¡Viva el Rey!

Más info: Nota de prensa de Panasonic (link externo en inglés) / Nota de prensa de Bayer (link externo en inglés)

  • maria

    Yo tambien creo que es un mer ado muy apetecible para las empresas tecnologicas.Cada año más pacientes con diabetes especialmente en paises desarrollados

  • Juan HS

    Descanse en paz el Glucometer. Me he acordado mucho estos días -al estrenar el Freestyle Libre- del maletín en el que mis padres llevaban el medidor, con toda la parafernalia necesaria para hacer las mediciones (el pequeño dosificador con agua para quitar la sangre de las tiras, por ejemplo…).
    Se le recuerda con cariño, pero con alegría de los cambios a mejor…

  • Rocy In The Sky

    Yo me acuerdo mucho de los primeros bolígrafos, que no eran desechables, costaban 20.000 pesetas e incluso los había con dibujitos… para cambiar la aguja necesitabas un capuchón plástico que era como una “llave” y como perdieras eso, se acabó el boli, porque había que comprarse otro (por supuesto no lo daba la SS), menudo rollo, jajaja!!!

  • Amaya Molina Gómez

    Mi primer Glucómetro… Me estrené con él las jeringuillas y la Ley Corcuera, esa que nos obligaba a llevar un informe encima para justificar el llevar jeringuillas encima…

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